Se acerca el fin de año, y con él las queridas y frustrantes resoluciones. A mí me pasaba que me ponía los #objetivos con muchas ganas, pero poco esfuerzo, y acababa igual que había empezado. Pero tengo que decir que después de mucho tiempo, muchos libros y muchas conversaciones con amigos, he llegado a unas cuantas conclusiones que a lo mejor son de ayuda. No es que la gente sea repetitiva, es que necesitamos escuchar las mismas cosas una y otra vez, hasta que nuestro cerebro las haga suyas.

Trazando un plan, podemos seguir el proceso y los objetivos cumplidos, lo que nos ayuda mejorar la productividad. Mejora la autoestima y nos ayuda establecer compromisos, así conseguir lo que nos hemos propuesto de una forma más amena.

Anuncios
Anuncios

Desistir sería contraproducente. Seguir con el plan una semana, y si no vemos cambios, rendirnos. Controlar la impaciencia es fundamental.

Apuntar los objetivos

Si apuntamos nuestros objetivos será más difícil dejarlos en el olvido. Hay que ser claro, especifico. Mencionar fechas límite para cumplirlos, pero con un poco de margen. Si por alguna razón no se pueden cumplir en el plazo inicialmente deseado, se puede evitar sentirnos decepcionados. Indicar la recompensa que se recibe al cumplir cada objetivo en la lista, motiva aún más. Haz un compromiso contigo mismo, léelo todos los días, y sigue con el plan.

Hacer una lista con obstáculos

Imprevistos pueden aparecer, pero con esta lista muchos dejarán de ser una sorpresa. Cuando se establecen los posibles obstáculos, podemos diseñar un plan para combatirlos y reducir el tiempo y energía que podamos gastar.

Anuncios

No se trata de ser pesimista, sino precavido.

No tenemos la posibilidad de ver el futuro, pero sí podemos adelantarnos teniendo en cuenta el tipo de situación en la que nos encontramos. Incluso algunos puede que ni ocurran.

Ramificar los objetivos

Los objetivos más complicados se pueden dividir en unos más pequeños que se puedan manejar mejor. Hay que ser especifico, decidir lo que se va a hacer y cuando. Debemos asegurarnos que cada paso, aunque se presente como un desafío, es alcanzable, y con un plan de acción. No queremos estar frente a un objetivo que por su grandeza nos haga sentirnos tan pequeños que ni siquiera empezamos a dar medio paso hacía él.

Aprender

Tenemos que estar dispuestos a aprender lo necesario para llegar a cumplir objetivos. Debemos estar dispuestos a trabajar mucho para cumplir con los objetivos. El plan lo debemos ajustar a nuestras circunstancias, no convertirlo en algo irreal, de esta forma nos aseguramos que lo seguimos.

Visualizar el objetivo ya cumplido

Cuanto más real es la visualización, mejor.

Anuncios

Encontremos un lugar tranquilo, visualicemos y después apuntemos lo que sentimos que vivimos en ese estado de visualización/meditación. Si solo con imaginarlo hemos logrado cambiar el estado mental significa que ese plan o esos planes merecen toda nuestra atención y dedicación

Ser organizado

Cuando nos preparamos y nos organizamos, nos sentimos más capacitados para alcanzar los objetivos. Si tenemos información desperdigada nos hace sentirnos fuera de control, cosa que hace disminuir la motivación.

Recompensar cada paso

Nos debemos sentir orgullosos con el progreso, recordarlo y felicitarnos. Recompensarnos nos da el impulso para seguir adelante y cumplir los objetivos.

Debemos conocer y reconocer nuestros puntos fuertes, limitaciones y circunstancias, etc, para poder lograr adaptar, añadir o quitar pasos para un camino más ajustado hacía los objetivos que queremos cumplir.

Otro aspecto importante que mantiene nuestro cerebro oxigenado es hacer deporte. Aunque sea salir a pasear por el parque media hora. Así se desprenden endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad.

También hay aplicaciones que nos ayudan a conseguir nuestros objetivos. #añonuevo #feliz