La web de Yo no desperdicio, es simple pero moderno y participativa. Tiene como objetivo fomentar y concienciar sobre el derroche de comida y los perjuicios que esto acarrea.

“Durante la crisis alimentaria mundial de 2008 estuvimos muy activos y colaboramos con diferentes actores de la cooperación española y de Naciones Unidas en analizar la situación y hacer propuestas. Al analizar el problema del hambre vimos que hay muchas causas subyacentes, estructurales e interrelacionadas. Una de ellas nos habla de que nuestro sistema alimentario no es eficiente ni sostenible: se trata de las pérdidas y el desperdicio de #Alimentos. Casi un tercio de los alimentos producidos en el mundo para consumo humano se pierden.

Anuncios
Anuncios

En los países desarrollados, el mayor porcentaje de esa pérdida lo genera el consumidor final, lo que tiene un gran impacto”, comenta Laura Martos Pérez de Prosalus.

Laura Martos comenta que el desperdicio de comida afecta a 3 pilares fundamentales, de allí la implicancia de la ONG en intentan remediar la situación. Los 3 pilares a los que se refiere son la reducción de alimentos, la dificultad en acceder a estos alimentos de las poblaciones menos favorecidas y la sostenibilidad, a medio y largo plazo, de comida para las próximas generaciones.