Levantarse cansado, bañarse, desayunar, correr al transporte público, sobrevivir al vaivén de la gente que circula por las calles, intentar llegar temprano al trabajo/escuela y sobrellevar las actividades después de toda esta estresante rutina, ¿te das cuenta de lo frustrante y agotador que es?

Me parece que no, todos vivimos alguna rutina en nuestras vidas que nos parece extenuante, sin embargo la soportamos porque “así tocó vivir” “se tiene que hacer” “así es la vida” Nos acostumbramos a los estresores diarios sin pensar en que existen soluciones tan abrumadoramente sencillas que al implementarlas te golpearás a ti mismo, arrepentido de no haberlas practicado antes.

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1. ¡No postergues la alarma!

Esto es crucial para poder levantarse de buen humor, ya que al pedir esos famosos “5 minutitos más” al despertador, comenzamos un nuevo ciclo del sueño que, al verse interrumpido tras esos 5 minutos, provoca que empeore nuestro humor y nos levantemos más cansados. Lo gracioso es que mucha gente cree que ese tiempo extra de sueño es más reparador, cuando realmente provoca todo lo contrario.

2. Estirarse.

Increíble pero cierto, cuando una persona estira sus brazos y piernas al despertar incrementa la sensación de bienestar en todo el cuerpo, acomodándolo hasta adoptar una postura que relaje sus músculos. Hazlo, te tomará sólo unos segundos y el beneficio durará todo el día.

3. Escucha una canción divertida.

Quizá normalmente comienzas a alistarte con algo de música pero, se ha comprobado que si el primer estímulo que recibes es alegre (por ejemplo al escuchar canciones con un mensaje positivo como en el caso de “I Feel Good” de James Brown), inmediatamente tu estado de ánimo se vuelve positivo y listo para afrontar cualquier reto.

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4. Abre la ventana

Dejar que la luz natural inunde tu cuarto no sólo tiene un efecto emocional positivo, también responde a un mecanismo fisiológico, ya que al percibir la luz natural del día, tu cerebro entiende que es hora de activar todo el sistema y comenzar las labores, disminuyendo el adormecimiento.

5. Mírate al espejo y sonríe.

Tan sencillo como eso. Lógicamente si lo primero que ves frente al espejo es una cara triste y cansada, esa imagen perdurará todo el día en tu cabeza, es importante proyectar una imagen de vitalidad a ti mismo para que no te predispongas a “amargarte” el día.

Como consejo final, es importante que te tomes tu tiempo para analizar por qué haces lo que haces, pensar si realmente lo disfrutas y sobre todo por quién lo haces. Date un respiro durante el desayuno de todos esos pensamientos agobiantes sobre lo que se debe hacer y disfruta tu bebida y tus alimentos, esto garantizará que no sólo vayas de buen humor al trabajo o a la escuela, sino que vivas una vida más plena y con sentido. #Salud #Medicina natural #Calidad de vida