¡Qué bien se está después de hacer ejercicio! Pero tú odias tener que ir al gimnasio. Odias ponerte las zapatillas, el chándal y desplazarte a un gimnasio para sudar. Además no tienes tiempo, estás muy ocupado para dedicarlo a hacer ejercicio. Sin embargo, te gustaría estar en forma y eres consciente de que, a pesar de matarte de hambre, no consigues convencer a la balanza.

Pues bien, estos cinco trucos van a ayudarte a hacer ejercicio sin necesidad de ir a ningún sitio. 

1. La pelimarcha

Te resultará extraño este concepto y seguro que no lo has leído nunca en ningún panfleto publicitario de los gimnasios de su barrio. La pelimarcha consiste en hacer una marcha sobre el sitio (es decir, hacer como si estuvieras andando pero sin desplazarte) mientras ves una película.

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Te parecerá absurdo pero te recomiendo que lo intentes con "Lo que el viento se llevó" y luego me dices si te has cansado o no. 

2. El trapillocoach

Tampoco encontrarás este concepto entre las ofertas deportivas de tus folletos. Significa que utilices al trapo de limpiar como tu entrenador: limpia la cocina, los cristales, los cuartos de baño... ya sé lo que me vas a decir, que siempre ha sido discutible si realmente adelgaza. Pues bien, te diré lo que han descubierto recientemente los que publican estudios de estas cosas: si limpias hoy los cristales y mañana el cuarto de baño no te servirá para nada... pero si limpias toda la casa y tardas más de una hora resulta que adelgazas más que haciendo un springs de media hora. La razón es porque a partir de los 45 minutos se empieza adelgazar, hagas una actividad intensa o una actividad moderada y, como la actividad moderada se lleva mejor, adelgaza más porque puedes estar más tiempo realizándola.

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Además no sólo estarás en forma sino que tu relación de pareja durará más tiempo.

3. El estiratumbing

No me digas que no es un placer estirarse recién levantado... pues no te levantes enseguida de la cama y aprovecha para hacer estiramientos tumbado. Con las rodillas al pecho, llévalas a un lado y al otro. También puedes estirar las piernas llevando una rodilla al pecho y luego la otra, estira cuello, estira brazos y luego siéntate en la cama y haz como si alguien te hablara a tus espaldas y te giraras... te asombrarás de la agilidad que te dará esa rutina. 

4. El escobadance

Este ejercicio lo inventó Fred Astaire en una de sus películas en las que bailaba con una escoba. Pon música y haz lo mismo, baila hasta acabar agotado (puedes hacerlo también sin la escoba si tienes miedo de que te llamen majareta).

5. El claqué de silla

Es hora de que aprendas a bailar algo de claqué pero, por favor, no te levantes. Simplemente hazlo en tu silla mientras trabajas. Mover los pies sentado hace que trabajes las abdominales... cuando las tengas como una tableta de chocolate (de más de una onza), podrás presumir de que no has gastado ni un sólo céntimo ni minuto de tu valioso tiempo en tener un timpíto de envidia.  #Obesidad #Calidad de vida