El frío ya ha llegado ... y ya lo tenemos aquí: el virus respiratorio sincitial (VRS para los amigos) llega puntual en estas épocas y da lugar a una epidemia que colapsa los servicios de urgencias de pediatría. Ahora ya hace unos días que empezamos a tener casos, por eso hemos creído oportuno hablaros de este virus.

Lo definiremos a partir de cuatro principales características:

De hábitos fijos: Como os comentábamos, cada año con el frío llega su epidemia y desgraciadamente todos los pediatras saben que cuando llega, hace estragos ya que de repente hay muchas más criaturas enfermas a las consultas. Desde finales de otoño tenemos el radar puesto en el subconsciente, esperando con pesar su llegada que nunca pasa desapercibida.

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La planta del hospital se llena bastante más de lo habitual, de #Niños especialmente pequeños.

- Le gustan los bebés: El VRS nos puede afectar a todos, pequeños y grandes. A los adultos y niños mayores nos provoca un resfriado estándar y sin ningún tipo de complicación ... el problema es cuando llega a los más pequeños de la casa. A ellos, primero les da mucosidad en las vías respiratorias altas y al cabo de unos días, comienzan a inflamarse los bronquios y sobre todo los bronquiolos, dando lugar a lo que llamamos bronquiolitis. 

Se pega fácil: El gran problema del VRS es que se extiende mucho y es muy fácil que nos lo pasamos unos a otros, por eso nos da lugar a este tipo de epidemias. Muchos virus necesitan contacto más directo para ser transmitidos, pero este puede sobrevivir en superficies, en la ropa ...

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por lo que con un contacto no tan directo con las secreciones de la persona afectada se puede transmitir también. De todas formas sabemos que con medidas sencillas podemos evitar su transmisión.

Si habéis vivido algún ingreso de algún pequeño infectado con VRS habréis visto los sanitarios entrar en la habitación con guantes, bata de un solo uso y mascarilla, casi como si fueran extraterrestres. De esta manera evitan transportar el VRS de una habitación a la otra ...

Por eso es bueno saber que especialmente en épocas de invierno hay que lavarse mucho las manos antes y después de tocar los bebés. Los bebés que nacen en épocas frías son especialmente vulnerables y con un simple lavado de manos y evitando contacto físico con visitantes muy resfriados podemos evitar muchos problemas.

Va a su aire: Como con casi todos los virus, poco tenemos que hacer para detenerlo una vez ha colonizado a una persona y no tenemos más remedio que dejar que pase. No tenemos ningún fármaco ni ninguna pócima mágica para frenarlo.

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Debemos dejarlo hacer y sabemos que en unos 7 días el cuerpo deberá eliminarlo y ya habrá pasado la tormenta. Como se suele decir: 2 o 3 días de subida, 2 o 3 días de estado máximo y 2 o 3 días de bajada.

¿Qué se suele hacer? Administrar oxígeno suplementario si el bebé lo necesita, darle menos comida y más a menudo para que no se canse... incluso alimentarlo por una sonda gástrica aunque resulte un poco cruento ... son bebés pequeños y si pierden peso a media bronquiolitis se cansarán mucho más y no tendrán fuerza para respirar a muchas más revoluciones de lo normal.

Nebulizar algún medicamento para reducir aunque sea un poco la afectación de la vía respiratoria, lavar mucho la nariz, tener el bebé incorporado, fisioterapia respiratoria ... y mucha paciencia. La tos que provoca es pesada y la verdad es que a menudo cuesta esperar estos 7 días ... 

Recordad lavaros las manos siempre. #Calidad de vida #Medicina