Una buena respiración es fundamental para el adecuado funcionamiento del organismo. Una correcta oxigenación mejora todas nuestras funciones vitales y no solo eso, es básico a la hora de gestionar el estrés y disminuir la ansiedad.

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   Cuando, por motivo de un resfriado o de alguna otra enfermedad respiratoria más grave, el oxígeno no llega a nuestro cerebro de manera efectiva, hace que nos sintamos agotados, tengamos problemas para concentrarnos, dificultad para conciliar el sueño y malestar general.

  Os dejamos unos fáciles consejos para mejorar, en la medida de lo posible, la inhalación de oxígeno:.

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  • Mantener una correcta hidratación es vital para evitar la sequedad de las paredes nasales.
  • Durante nuestra rutina diaria, cuando se esté sentado en la oficina o estudiando, se puede hacer un masaje suave sobre el puente de la nariz, de arriba a abajo que ayudará a descongestionar la zona.
  • Procurar mantener la cabeza en posición vertical el mayor tiempo posible, pues es cómo las vías respiratorias funcionan mejor. A la hora de dormir es conveniente utilizar una almohada que permita tener la cabeza elevada, sin dañar el cuello.
  • Si se sufre de forma continuada de congestión nasal o alergias es recomendable utilizar un humidificador o vaporizador en casa, para aumentar la humedad ambiente y mejorar así la congestión.

   Si además queremos ayudarnos de sencillos remedios naturales que alivien estas dolencias, podemos utilizar las que os recomendamos a continuación:.

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  • Eucalipto: Uno de los mejores expectorantes que la naturaleza ofrece. Puede ser adquirido en herbolarios. Se prepara calentando agua en la que hayamos introducido varias hojas de eucalipto. Una vez que haya hervido, se retira del fuego y se hacen inhalaciones de los vapores emitidos, preferiblemente con una toalla sobre la cabeza.
  • Cebolla: A pesar de su fuerte olor, o precisamente gracias a eso, es muy útil a la hora de abrir las vías aéreas. Parte una cebolla por la mitad e introduce las dos partes en un bol con agua caliente. Ponlo en la mesilla de noche, cuando vayas a dormir y su efecto descongestionante hará que descanses mejor.
  • Anís: Las infusiones de anís trabajan como antinflamatorios y contribuyen a reducir las secreciones bronquiales.
  • Menta Poleo: También en infusión, facilita la eliminación de las secreciones de las vías respiratorias. Además tiene propiedades tanto sedantes como digestivas.

   Estas son unas sencillas ayudas a la hora de evitar o aliviar la congestión nasal o de vías aéreas pero no hay que olvidar que, cuando se presente un problema de salud respiratoria, lo primero que hay que hacer es acudir al médico para recibir el tratamiento apropiado. #Google #Botánica #Calidad de vida