Cuando hablamos de hiperqueratosis, es decir, engrosamiento de la piel en respuesta a una compresión o roce excesivo de la piel nos referimos a la aparición de callos y durezas en los pies.

Los callos son almohadillas amarillentas que se caracterizan por un engrosamiento de la última capa de la epidermis (la que tiene función de protección). Las más duras aparecen principalmente en los dedos, y entre los dedos se nota que está más suave. Las causas de su aparición son una presión excesiva y continua con el pie (o en las zonas de la misma) debido al uso de zapatos ajustados, normalmente nuevos, con tacones demasiado altos o no adecuados y que causa un engrosamiento de la piel, y luego aparece el callo. Se  caracteriza por tener un núcleo duro y sus raíces profundas causan dolor.

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Las durezas aparecen cuando la capa de piel se endurece bajo la planta del pie, en la base de los dedos o bajo el talón, por la compresión excesiva hecha por el cuerpo. El dolor que produce es parecido al de una quemadura de sol, pero es menor que el que produce el callo.

Es decir, que el cuerpo aumenta de forma independiente la producción de células para protegerse y no tiene tiempo para eliminar la piel muerta, por eso se produce una acumulación. Esta auto-defensa del cuerpo, puede llegar a ser de patológica a fisiológica (cuando se trata de reacciones a condiciones desfavorables para el desarrollo de la célula, tales como un trauma o lesión). En los callos se usa el mismo proceso de formación, sólo que el área está restringida en un núcleo muy pequeño y limitado.

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A pesar de estas diferencias, la cura para los callos y durezas es prácticamente idéntica.

En primer lugar se debe usar un calzado consistente y confortable. Aunque mucha gente no lo hace deberían saber que son este simple gesto desaparecen por sí mismos en unas pocas semanas la mayoría de veces.

Luego es imprescindible mantener la piel suave, lo ideal es tomar un baño de pies. Usar una piedra pómez para las callosidades y para aliviar el dolor, reducir las capas con instrumentos adecuados que se encuentran en las farmacias es fundamental y hacer uso de productos de protección que puedan mitigar la presión en el pie.

Y sería bueno tener presente que una simple plantilla puede ayudarnos mucho. El 90% de los callos se debe a un desequilibrio del pie y eso se puede solucionar con una plantilla. Acudir a un especialista para que nos haga un estudio y nos haga la plantilla adecuada que necesitamos puede ser de gran ayuda. 

Otras recomendaciones son ir alternando los zapatos y realizar masajes a diario para facilitar la circulación de la sangre; comer alimentos nutritivos ricos en vitamina E y vitamina A; no utilizar callicidas líquidos o parches si no se hace con precaución y sólo en la zona del callo, ya que pueden dañar las partes sanas que lo rodean (son ácidos); y utilizar remedios caseros naturales.

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#Enfermedades #Calidad de vida #Mujer

  • Aplicar un gel de aloe vera o frotar con jugo de limón fresco o con aceite de ricino la zona afectada cada noche antes de acostarse y después del baño de pies.
  • Aplicar un ungüento de caléndula 2 o 3 veces al día.
  • Hacer una infusión hecha con agua y harina de avena para hacer un baño de pies (sumergir el pie cuando el agua está caliente) o vendar el pie con 2-3 hojas de hiedra empapadas en vinagre durante 12 horas.
  • Hacer una limpieza 1 vez por semana y usar aceite de almendras dulces y azúcar para ello
  • Hacer una pedicura 1 vez al mes.