Es muy probable que aunque no nos demos cuenta ni lo pensemos en alguna ocasión, cometamos errores a la hora de hacer nuestra rutina diaria de limpiar nuestro rostro. Y es que, es más común de lo que parece, construyéndose así un hábito difícil de olvidar y dejar de lado. Veamos en qué nos equivocamos con mayor frecuencia:

Productos:

Un gravísimo error es utilizar cualquier jabón o producto para lavar nuestro rostro. Coger así, al azar, uno sólo porque nos guste su olor o textura; no son los únicos detalles a tener en cuenta.

Teniendo en cuenta que, cada rostro tiene una piel diferente, lo menos que podemos hacer es cubrir y satisfacer las necesidades de la misma, observando con atención para qué tipo de piel es el producto que estamos adquiriendo.

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Frecuencia de lavado:

¿Cuántas veces lavas tu rostro? Sobre todo las personas que sufren de tener piel grasa, actúan en base a pensamiento erróneo cuando creen que lavándose la cara más de una vez, la grasa desaparecerá. Mientras que su efecto actúa haciendo exactamente lo contrario.

Se recomienda no lavar más de 2 veces al día nuestro rostro.

Temperatura del agua:

A simple vista, es lógico creer que con altas temperaturas en el agua con la que nos aseamos, eliminará la grasa y los excesos de aceite en nuestra piel. Pero lo que verdaderamente hacemos cuando utilizamos este método, es acabar con la humedad que tiene naturalmente nuestra piel así como, sus aceites, que son altamente importantes para tener una piel saludable.

Hacer uso de agua en temperatura tibia o fría, será muchísimo mejor para nuestra piel y hará que se vea más limpia y saludable.

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¿Frotas o acaricias?:

Cuando te secas la piel, hay una tasa muy alta de personas que utilizan el método de ‘’frotar’’ pues creen que así es mejor y obtendrán un mayor resultado en el secado. De lo que quizás no se percaten es de que, cada vez que lo hacen, eliminan más sus aceites protectores lo que ayuda a favorecen, la aparición de imperfecciones y arrugas.

Lo recomendable es, secarse con toallas con textura suave y con gestos de caricia. Deshaciéndose así del exceso del agua y cuidando bien la piel.

Crema hidratante, ¿sí o no?:

Lo más fácil y común es olvidarse de aplicarse crema hidratante justo después de la rutina de higiene del rostro. Pero, la verdad es que, lo recomendable es hidratarnos de forma inmediata después de lavarnos el rostro. #Moda #Medicina natural