Aunque el número de fumadores está disminuyendo en el mundo occidental, el descenso ha sido menos pronunciado en las mujeres. De hecho, informes epidemiológicos de la Organización Mundial de la Salud indican que el consumo de cigarrillos aumenta en mujeres jóvenes y adolescentes. Entre los adultos aún fuman más los hombres que las mujeres, sin embargo las mujeres necesitan menos tiempo para alcanzar la dependencia, sus períodos de abstinencia son más cortos y menos frecuentes, y tienen más dificultades para dejar el hábito que los hombres.

Las razones de estas diferencias no están claras, pero uno de los factores que contribuyen puede ser que las mujeres anhelan los cigarrillos con mayor intensidad que los hombres.

Por ejemplo, se ha verificado que el deseo de cigarrillos se incrementó en las mujeres en presencia de imágenes relacionadas con fumar, pero no en hombres.

Independientemente de las diferencias de sexo, se han realizado varios estudios de imagen de resonancia magnética funcional (FMRI). Recientemente, un meta-análisis ha mostrado que las imágenes de cigarrillos evocan activaciones en diversas zonas del cerebro. Al examinar la influencia de las diferencias de sexo, se emplearon auto-informes y electroencefalogramas (EEG) para examinar la base neural de las ansias de cigarrillos y encontraron que la asimetría alfa frontal en el EEG es particularmente pronunciada en las mujeres fumadoras.

Estas diferencias en función del sexo se han atribuido a aspectos psicosociales, así como factores biológicos, incluyendo la influencia de las hormonas ováricas.

De hecho, los últimos informes revelan elevados niveles de ansiedad y recaídas en mujeres que dejan de fumar durante la fase folicular temprana (asociada con niveles relativamente bajos de estradiol y progesterona), frente a las que dejan de fumar durante la fase lútea (asociada con mayores niveles de estradiol y progesterona).

Adrianna Mendrek y colaboradores (Universidad de Montreal) realizaron un estudio, cuyos resultados se han publicado en Psychiatry Journal, con un doble objetivo: examinar posibles diferencias de sexo en la neuroanatomía subyacente al deseo y delimitar correlaciones neurales de las ansias de fumar en las mujeres durante todo su ciclo menstrual.

Quince hombres y 19 mujeres se sometieron a FMRI cuando se les mostraban imágenes neutras y relacionadas con el hábito de fumar. Las mujeres fueron examinadas dos veces: una durante fase folicular temprana y otra durante fase luteal de su ciclo menstrual. El análisis no reveló ninguna diferencia significativa en función del sexo en las activaciones cerebrales asociadas con el ansia de fumar.

Sin embargo, el modelo en mujeres varió a través de su ciclo menstrual con activaciones significativas en partes del lóbulo frontal, temporal, y parietal, durante la fase folicular, y se limitó únicamente a activaciones en el hipocampo derecho durante la fase luteal.

El principal hallazgo de este estudio piloto sugiere que la función del cerebro asociada con las ganas de fumar fluctúa a través del ciclo menstrual en las mujeres fumadoras. Este resultado pone de relieve la necesidad de programas específicos de género para dejar de fumar, así como tomar en consideración la fase del ciclo menstrual durante el tratamiento de la adicción en la mujer. Por otra parte, se necesitan más estudios para investigar los factores biológicos y psicosociales que contribuyen a las diferencias de sexo/género en el consumo de tabaco.