#Alien Covenant, dirigida por Ridley Scott, llega cinco años después del estreno de Prometheus, para ser la precuela de Alien que los fans pedían, o al menos, un primer paso firme en ello. Esta vez no había espacio para la duda; los trailers y spots publicitarios lo dejaban claro: esta es una película de Alien, en la que la presencia del famoso e icónico Xenomorfo es casi constante, y el terror espacial se antepone al existencialismo de Prometheus.

'Alien Covenant' tiene un grave problema

Por cada nueva idea presentada, hay varias recicladas. Volvemos a encontrarnos con una tripulación que explora un mundo desconocido debido a una transmisión codificada, algo que ya vimos en Alien, Aliens, y Prometheus.

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Volvemos a tener a nuestra heroína de turno, y aunque Katherine Waterson rezuma naturalidad como la teniente Daniels, vive a la sombra de la presencia autoritaria de Sigourney Weaver. Regresan los tripulantes infectados, que dan a luz a los Xenomorfos que tanto añoramos. Esta es una película cuya trama podéis averiguar antes de ir al #Cine, casi en su totalidad.

Ahora bien, existen ciertos aspectos originales que inyectan algo de frescura a una saga y criaturas muy manidas, como el hecho de que la tripulación esté compuesta por parejas, o la esperada visita al planeta original de los Ingenieros de Prometheus. Pero en el primer caso, en vez de generar situaciones interesantes en las que los personajes prioricen o no a sus parejas a la hora de sobrevivir, elaboran escenas momentáneas de luto por los fallecidos, para después olvidar que siquiera existieron.

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En el segundo caso, el espectador interesado en las preguntas que generó la anterior entrega se sentirá decepcionado: ¿Por qué nos crearon los Ingenieros? No lo sabemos. ¿Por qué querían destruirnos? Ni idea. ¿Por qué crean vida? ¿Qué pretenden con ello? Sin respuesta. Hay un link de unión, por supuesto, pero al haber pasado 10 años entre una y otra película, nos encontramos con el resultado lejano de los acontecimientos, y estos ya no importan.

Alien con sello de calidad

Lo que sí puedo afirmar sin lugar a dudas, es que la película es muy entretenida, y mantiene esa aura de misticismo y fascinación que tanto caracteriza a la saga. Ridley Scott hace un trabajo de dirección fantástico, demostrando ser uno de los mejores cineastas de ciencia ficción que tenemos hoy día. El reparto en general hace un gran trabajo, enfatizando la actuación de Michael Fassbender, quien interpreta a los androides David y Walter, protagonizando un segundo acto algo lento y fuera de lugar, pero que no desmerece su actuación en absoluto.

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Y por supuesto, aplaudir el manejo de los Xenomorfos, y enfatizo el plural, porque hay varios donde elegir, de todos los gustos, colores, y tamaños. La criatura, originalmente diseñada por H.R. Giger sigue siendo una maravilla, y su presencia arrebata cada plano en el que aparece. Aunque no sé si eso es algo bueno o malo, puesto que hoy en día se trata de un monstruo que genera más admiración que miedo.

Alien Covenant es por momentos intensa, vibrante, confusa, y tal vez demasiado conveniente en su guion, con algunos Deus Ex Machina preocupantes. A veces no se sabe si esta película pretende ser más una secuela de Prometheus, o una precuela de Alien, debido a un tono irregular que cambia en cada uno de sus tres actos, pero sí que es una atracción violenta, gore, y fascinante hacia la añoranza de una saga de películas que hace tiempo murió. #AlienCovenant