Como investigadora, tengo la costumbre de indagar sobre ciertos temas no comunes y, aunque parezca extraño, en pleno siglo XXI, la Homosexualidad todavía es un tema tabú para muchos. No obstante, en mi travesía, me encontré más historias de las que esperaba.

La mayoría de las mujeres con las que me relacionaba laboralmente al enterarse del tema en el que investigaba, se acercaron para comunicarme que ellas deseaban compartir su historia; descubrieron en sus antiguas parejas, una orientación sexual diferente. A partir de esta investigación, asaltaron en mi mente múltiples interrrogantes, como: ¿Nunca sospecharon?, ¿qué sintieron estas mujeres al descubrirlo?, ¿qué sentía la persona que escondía su verdadera #orientación sexual?

Indudablemente, para responder muchas de las interrogantes, tenía que escuchar al otro lado de la historia, para ello, entrevisté a muchos homosexuales que en un momento de su vida, tuvieron que asumir un rol en una relación que les incomodaba.

Entre las opiniones recogidas, uno de los entrevistados, me planteaba que no era fácil llegar al punto en el que él se encontraba,para ello, tuvo que pasar por un proceso de aceptación de sí mismo y luego trabajar psicológicamente con sus familiares para que se diera la aceptación y la tolerancia familiar.

De igual manera, para mi, la investigación se convirtió en una verdadera transformación de paradigmas que poseía y al revisar bibliografía acerca del tema, me ayudaron a comprenderlo mejor. Por ejemplo, no dejo de sorprenderme, lo encontrado acerca de la bisexualidad. Debo confesar que para mi existía la #Homosexualidad y la heterosexualidad. La bisexualidad la concebia como el tránsito de aceptación a la homosexualidad. El hecho de encontrarme teorías muy bien fundamentadas cambiaron en mí algunas concepciones al respecto.

No puedo dejar de compartir que la información dada de las diferentes partes estaban acompañadas de dolor. Aceptar que tu pareja esconde su verdadera orientación sexual, genera reacciones muy humanas, como frustración y rabia, entre otros.

Sin embargo, la persona que tiene que esconderse, teme a ser rechazado por su orientación sexual. En una sociedad que castiga la diversidad y no la acepta. La tolera pero no la acepta, es una situación compleja para todos los involucrados.

También en mi búsqueda, revisé la aceptación de la homosexualidad en algunos países y aunque estamos en el siglo XXI, a los homosexuales en algunos países se les discrimina, golpea, asesina, por el simple hecho de ser diferentes.

En algunos casos descrito, la situación se complicaba porque ya existían hijos, y lo que menos espera una persona es que va a haber una infidelidad con alguien del mismo sexo, después de tanto tiempo de casados. Por eso, a las personas que discriminan a los homosexuales, les pregunto si están seguros de que no hay homosexualidad en su casa.

Mientras profundizaba en mi revisión bibliográfica y entrevistas, asumí más tolerancia respecto al tema. En mis reflexiones finales, pienso que en Venezuela debe promulgarse una ley para aceptar el matrimonio igualitario, considero que esto nos puede contribuir a crecer como sociedad. #matrimonio igualitario