Recientemente he sabido que hay manifiestos en los que se exige que ciertas palabras, sobre todo del ámbito profesional, cambien su letra final. En griego era la letra e la que simbolizaba el género femenino. Aun así, había muchos femeninos declinados como masculinos y viceversa. Y entonces, ¿Cómo se diferencian? Muy fácil, por los artículos, que para algo están. Si yo dijera "el artista" o "el dentista", ¿alguien interpretaría que hablo de una mujer sólo porque acabe por la letra a? Y si yo hablara de "la médico" o "la gerente", ¿alguien tendría dudas sobre el sexo de la misma? También pasa esto con participios como amante o cantante, aunque en este caso hemos decidido otorgar a la e un valor masculino que no ha tenido nunca.

Así, si yo dijera que voy a un concierto de un cantante, creo que todo el mundo entendería que me refiero a un hombre, al igual que si digo una cantante entenderíais que me refiero a una mujer, ¿para qué decir "el cantanto" o "la cantanta"? Si hiciéramos eso estaríamos arrebatándoles la función a los artículos, que dejarían de existir.

La última demostración de que las letras no determinan sexo son los pronombres utilizados para sustituir el complemento indirecto. Si yo hablara de la pasión de una mujer por el chocolate correctamente diría "a ella le encanta el chocolate" al igual que si fuera un hombre diría "a él le encanta el chocolate". Siendo así, ¿por qué nos empeñamos en decir que la letra e implica un género masculino? Las letras y las palabras tienen la connotación que nosotros queramos darle.  Además los latinos y griegos tuvieron la inteligencia y el sentido común de crear el género neutro, en cuya declinación había tanto casos en los que predominaba la o como casos en los que predominaba la a.

Por ejemplo, τα καλά  significa ”lo bueno” y acaba en a. Esperando haber aclarado este punto y esperando que se deje de tachar de sexista a una pobre letra, paso a aclarar el siguiente: ¿por qué si en una sala hay cinco chicas y un solo chico se debe decir "nosotros"?

De nuevo no es cuestión de machismo, no es que antiguamente las mujeres fueran invisibles para los hombres, es que al hacer los respectivos cambios fonéticos del latín, el neutro, que se usaría para generalizar y que en latín solía terminar en -um, ahora termina en o. Resulta que hay un término marcado que es el femenino, es aquel que necesita especificación, de manera que si yo hablo en términos generales, diré "nosotros" en calidad de neutro. Si por el contrario decimos "nosotras" es porque nos vemos en la necesidad de especificar que nos referimos única y exclusivamente a las mujeres. Esto quiere decir que como en nuestro idioma no quisimos tener neutro, lo acoplamos a uno de nuestros géneros y por evolución fonética coincidió con el masculino.

En definitiva, sólo hay que profundizar un poco en nuestra lengua para ver que se está haciendo un uso indebido de ella por cuestiones políticas que no deberían influir y se culpa de ello a unas letras que en realidad sólo son una serie de líneas trazadas sobre un papel o un simple sonido que no entiende de razas, sexos o ideologías políticas. #Educación #Cultura Madrid