Hace pocos días cerró sus puertas la exposición "Agon, la competición en la antigua Grecia" realizada por la Obra Social "La Caixa" en colaboración con el British Museum. Esta muestra de obras de arte nos dejó el profundo interés todavía vivo por el arte antiguo por parte del público. La exposición trasladó al espectador al mundo de la competición en la Grecia antigua, explicándole todas sus facetas. Para la sociedad griega, la competición era una parte fundamental en la formación de un ciudadano. A través de ella, educaban a los jóvenes para buscar la perfección.

En este sentido, la ruta del museo nos llevó atrás en el tiempo para comprender estos conceptos con mayor detalle.

La perfección a través del equilibrio de cuerpo y mente

Para la sociedad de la Grecia antigua, el ser humano podía llegar a la perfección a través del entrenamiento de cuerpo y mente; el primero tenía que ser entrenado con el deporte, mientras que el segundo se hacía a través del estudio de las artes, la filosofía y las ciencias. Esta ambivalencia se considera también en la competición, que podía ser tanto artística como deportiva, ambas perfectamente representadas en esta exposición a través de la ayuda de esculturas, cerámicas, joyas y armaduras.

La ruta expositiva condujo al espectador al descubrimiento del mito a través del análisis de la competición heroica.

Esto gracias a obras que representan los mitos antiguos como como Hércules, que realizó doce trabajos que son sinónimos perfectos de superación de los límites humanos; como para un deportista cuando supera sus marcas. El deporte pues, se encuentra representado como algo que ayuda al hombre a volverse inmortal y a entrenarse para la vida.

La victoria en el arte griego

A través de la competición, los atletas ganaban fama, símbolo de inmortalidad y eran recompensados con regalos preciosos; cubrían sus cabezas con una cinta roja, signo de la victoria, o con ramas de laurel u olivo (dependiendo de dónde se jugaban los juegos). Estos detalles, demuestran la importancia de lograr este tipo de resultados en ese momento histórico y también cómo los griegos tenían en cuenta la importancia del deporte como camino para alcanzar resultados divinos, sobre todo representandolos en su arte, como demuestran las obras expuestas.

Muchas son las piezas de gran valor que fueron apreciables en esta muestra, entre las cuales destaca la cabeza en mármol del poeta Eurípides, que representa no tanto la imagen del poeta, sino la solemnidad de sus obras; o el friso del mausoleo de Halicarnaso, considerado en el mundo antiguo como una de las siete maravillas del mundo. Esta preciosa colección, centró su valor en la importancia de las obras y en la exclusividad de la experiencia que pudo aportar al visitante, ya que muchas de estas piezas estuvieron por primera vez en préstamo; un gran resultado alcanzado por la Obra Social "La Caixa".