La Liga española de fútbol es la competición más importante entre equipos de fútbol de España, que se celebra desde el año 1929, entre los meses de septiembre y junio.

La Liga está dividida en "sub-ligas" llamadas divisiones, que se conectan entre sí, y que permite diferenciar la categoría de los equipos en cada una de las temporadas. Así, en España pueden diferenciarse hasta cinco (Primera División, Segunda División, Segunda División B, Tercera División A y Divisiones regionales). Entre ellas, los equipos participantes pueden subir o bajar de división según los resultados obtenidos en la competición.

También existen ligas de fútbol femeninas, clasificadas en Primera División, Segunda División y Divisiones regionales.

El principal requisito para que un equipo de fútbol pueda participar en la Liga española es que el club esté federado. Además, para la Primera y Segunda División, los equipos deberán cumplir con unos requisitos establecidos por la Liga de Fútbol Profesional.

En cuanto al desarrollo de la competición, las diferentes Divisiones mantienen el mismo método para competir. Entre los meses de septiembre y junio, cada equipo juega dos veces contra el resto de equipos de su propia División (alternando el campo de juego), de acuerdo al calendario establecido a través de un sorteo en el inicio de la temporada, agenda que todos los equipos deben seguir de forma obligatoria. Normalmente, los partidos se desarrollan una vez a la semana, aunque en ocasiones especiales, esto puede variar.

Cada partido se desarrolla durante 90 minutos en dos tiempos de 45, y un descanso entre los dos tiempos, en los que los jugadores cambian de lado del campo y portería con el fin de estar en igualdad de condiciones. En esta competición, puede existir el empate, por lo que no será necesario llegar ni a la prórroga ni a los penaltis.

Para puntuar, cada equipo obtiene, al finalizar cada partido una serie de puntos en función del resultado del partido (3 puntos para el ganador, 0 puntos para el perdedor y 1 punto para cada equipo en caso de empate). Así, al finalizar la temporada, y en función de los puntos acumulados por cada club, se crea una clasificación en la que se enumeran todos los clubes y sus respectivos puntos, lo que permite saber qué equipo se proclama ganador de la Liga, y cuáles de ellos cambian de división.

Además del ganador, los tres siguientes clasificados acceden a la participación en la Liga de Campeones, la competición europea más importante.

Los clasificados en quinto y sexto puesto, pasan a participar en la Europa League y en la Copa del Rey.