Los avances de televisión son emisiones de treinta segundos que permiten a los televidentes ver contenido exclusivo que será emitido en un canal determinado unos días o semanas más tarde.

La información avanzada debe contener diferentes elementos que formen una unidad informativa: Imágenes exclusivas, un gancho (elemento de sorpresa que "enganche" a la audiencia para ver el contenido en su totalidad), fecha, hora y canal de emisión. Además, todas las cadenas suelen unir el contenido a una música elegida especialmente para la ocasión que contextualice las imágenes y formen una pieza única.

Desde la aparición de la televisión en España con TVE estos fragmentos han ido evolucionando hasta llegar a la actualidad. Durante sus primeros años (y debido a los pocos elementos disponibles) los adelantos eran bastante escasos, pobres, y cortos, sin ningún tipo de gancho pero que tenían el mismo valor en el público debido al propio interés que formaba el medio en sí misma. Con el paso de los años, esa programación ha ido añadiendo elementos de sorpresa, animación y montaje que ha permitido, junto a su difusión a través de redes sociales e internet, que se conviertan en algo elemental en la de la comunicación en el siglo XXI.

Los avances televisivos actualmente son una parte más de los fragmentos publicitarios, donde las propias cadenas aprovechan los momentos de mayor audiencia para intercalar entre los anuncios de publicidad contratada, sus propios anuncios de programas de otros programas del propio canal.

Con el dominio de internet, los fragmentos de información adelantada se han convertido en un contenido propio de las web, donde expertos, consumidores, y aficionados se adelantan a las propias emisoras para adelantar los propios avances de televisión en forma de contenidos, videos comentados, especulaciones, e incluso filtraciones que hacen necesaria una respuesta de las cadenas para frenar los comentarios y no perjudicar los datos de audiencia.