Amor a prueba es un reality show emitido y producido en Chile, en el que 25 concursantes (Parejas, ex parejas y solteros) conviven aislados y sometidos a diferentes pruebas que tendrán que ir superando para poder seguir en el concurso y conseguir ganar un premio económico. Hay tres tipos de concursantes en Amor a prueba: los que entran con su pareja actual, los que lo hacen con su ex pareja, y los que participan como solteros, éstos últimos con un papel fundamental en el juego: El de ser " jotes", cuyo objetivo será desestabilizar a las parejas con el fin de avanzar en el juego sentimental del reality.

Oriana Marzoli y Tony Spina parecen haber encontrado el camino en Amor a Prueba, a pesar de sus roces, abandonos y regresos.

El programa comenzó a emitirse el 1 de diciembre de 2014, aunque los concursantes empezaron a convivir 10 días antes (20 de enero de 2014), lo que permitió que en la primera emisión el juego estuviera avanzado desde el minuto uno.

Durante los aproximadamente cinco meses en los que se desarrolla el programa, los concursantes deben someterse a diferentes pruebas que están orientadas a medir la convivencia entre las parejas, teniendo que convivir con personas solteras, y poniendo a prueba sus habilidades y compatibilidad en grupo, lo que propicia conflictos, amistades y amor.

El reality chileno es una mezcla entre los programas ya emitidos en España, en los que la convivencia, la estrategia, el amor y los celos serán los protagonistas indiscutibles, como "Ex, ¿Qué harías por tus hijos?", "confianza ciega" o "Mujeres y Hombres y Viceversa", del que han salido dos de los concursantes que optan a poner a prueba su amor.

Junto a ellos, se encuentran modelos, actores, tanto famosos como anónimos que han decidido entrar para comprobar su compatibilidad como pareja o incluso para encontrar el amor.

Desde su estreno a finales de 2014, el reality se ha convertido en uno de los realitys de mayor éxito en la televisión chilena desde el año 2013 (24,2% share). Un dato tan positivo para Mega, que incluso decidió mantener su programación habitual frente a eventos especiales como la difusión del "LVI Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar", que supone una disminución drástica de las audiencias cada año en todas las cadenas que no lo emiten. Sin embargo, el concurso no defraudó y consiguió más de un 17% de audiencia, llegando a superar durante una hora la emisión del evento musical.