Es cómodo criticar al funcionariado de la región. Al fin y al cabo, no deja de ser una realidad que una gran cantidad de personas tienen como única meta en la vida tener un puesto de trabajo público y vivir de ello el resto de su existencia. Sin embargo, no es tan bonito el toro como lo pintan. En los últimos dos años, más de 5.000 empleados de este sector se han visto privados de su sustento.

De los más de 51.000 trabajadores que había en 2012, se ha caído hasta casi 46.000 que hay en la actualidad, según datos del MINHAP (Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas del Registro Central de Personal del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas).

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¿Quiere esto decir que debe usted abandonar su meta de ser funcionario público algún día? Ni mucho menos. Significa que si es usted contratado por la Administración, olvídese de tener cualquier tipo de seguridad económica y de pensar que ya ha cumplido su objetivo. En cualquier momento puede verse de patitas en la calle.

Pero el asunto es tan turbio que no se queda ahí. No sólo corren peligro los puestos de trabajo de los contratados por las administraciones públicas, ya sean locales o regionales. También aquellos que han sido colocados en su puesto con el tradicional método de “a dedo”. Estamos en año electoral y muchas cosas pueden cambiar. Se avecinan tiempos convulsos en las administraciones públicas.

Es más, existen incluso casos de empleos para los que en su día se requirió pasar cierto tipo de pruebas o entrevistas, aprobar exámenes e incluso aspirar a un puesto que se ofertaba como plaza fija o de funcionario. Pues bien, a día de hoy, nada de eso es real.

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En su mayoría han acabado como contratos temporales y de una precariedad total.

Se relaja la tendencia

En estos tiempos, si es usted un trabajador de la administración pública, puede estar algo más tranquilo. Debido a que nos encontramos en año electoral, los diferentes gobiernos aguantarán durante todo el 2015 cuanto puedan para granjearse las simpatías de sus empleados y tratar de eternizarse en el poder.

No obstante, todo está en manos de la ciudadanía. De haber cambios, cualquier cosa es posible. Todo puede ir a peor, pero también a mejor. El tiempo dará y quitará razones. #Elecciones #Sociedad Murcia