A la hora de cambiar de coche, muchos nos sentimos tentados a dar el salto al coche eléctrico. El precio de la gasolina y la contaminación, son las principales razones que inclinan la balanza hacia una solución más ecológica, pero la realidad es que pocos llegamos a dar el salto. Principalmente, el hecho de tener que cargarlo constantemente y el no saber dónde podremos hacerlo es lo que más nos frena.

Japón es definitivamente un ejemplo a seguir en cuanto a infraestructuras que facilitan el uso de #Coches eléctricos. Si miramos un mapa del país que muestre las estaciones de carga disponibles, nos encontraremos con un archipiélago cubierto de puntos verdes, más de 40 mil opciones para recargar vehículos, frente a 34 mil gasolineras.

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Estas cifras sorprenden mucho más si las comparamos con los puestos de carga que encontramos en Europa o Estados Unidos.

Hay quien pone en cuarentena estos datos, pues dentro de esos 40 mil puntos de carga japoneses encontramos viviendas particulares. Sin embargo, muchas de estas personas ofrecen su estación de carga privada para que otros conductores puedan utilizarla, bien a cambio de dinero o de manera altruista.

Por todos estos datos podríamos deducir que el número de coches eléctricos en Japón podría llegar a igualarse, o incluso a superar a los coches tradicionales, pero los datos muestran un crecimiento mucho más tímido en este caso y, por el momento, los coches eléctricos representan solo una pequeña proporción del total de vehículos registrados. 

Para mejorar estos datos, el Gobierno se ha comprometido a ofrecer más estaciones de carga rápida, llamadas CHAdeMO, y ofrece distintas ayudas para adquirir coches eléctricos, como descuentos y reducción de impuestos.

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El estándar global CHAdeMO

Además, el Gobierno se ha comprometido a facilitar más estaciones de carga rápida, llamadas CHAdeMO. Este tipo de estaciones, denominadas así por el acrónimo de "CHArge de MOve" -que vendría a significar "carga para mover"- permiten recargar un coche en menos de 30 minutos. Pero, incluso en los casos de carga ultrarrápida, en los que podría llegar a recargarse por completo en 10 minutos, es mucho más lento que reponer combustible líquido de un surtidor en una gasolinera. #Ecología