Si en "La costilla de Adán" Spencer Tracy amenazaba al supuesto amante de Katharine Hepburn con una pistola de regaliz ni eso tuvo que hacer semanas atrás un presunto atracador en Málaga y Marbella, según ha informado la Policía Nacional.

Cuando al común de los mortales le exigen lo que no está escrito para conseguir un préstamo, al protagonista de esta historia le bastó su palabra para conseguir dos forzados "créditos". Dijo que llevaba un arma oculta y le creyeron, como a aquel excombatiente estadounidense que tras la II Guerra Mundial se reconvirtió en atracador de guante blanco, sólo a base de notas admonitorias a los cajeros.

Sin apenas ruido

La alarma saltó el pasado 7 de julio cuando la Comisaría de Málaga tuvo conocimiento del atraco a un banco en la Avenida de Andalucía de la capital malagueña. Según las primeras investigaciones, un hombre de mediana edad "exigió el dinero a su víctima -el cajero de la entidad- (sic) intimidándole con lo que dijo ser un arma de fuego", detalla la nota policial.

Sin apenas más ruido que el acelerado palpitar de los corazones del "cliente" y del sudoroso trabajador volaron de la caja de divisas 2.700 dólares americanos. El tráfico y la afluencia de personas por una de las zonas más transitadas de Málaga hicieron el resto.

Noviembre en Puerto Banús

No obstante, indica la Policía, este robo abrió las pesquisas que consiguieron dar con su autor en Marbella el pasado 16 de julio. En la ciudad costera funcionarios del Grupo de Atracos de su comisaría, junto con los de la de Málaga, consiguieron localizar y detener a un ciudadano alemán de 41 años.

Las diligencias posteriores lo han relacionado con un delito de similares características realizado en noviembre del año pasado en otra sucursal bancaria en el archiconocido puerto deportivo. En aquella ocasión el botín sólo fue de 1.000 euros que el empleado de la entidad se vio forzado a introducir en un sobre. Sin ruido ni desenfundar.

Medios más artesanales

Esta "sutileza" contrasta con el modus operandi de otro detenido a primeros de este año en Málaga. Entre el 31 de diciembre de 2014 y el 7 de enero del presente se cometieron en el centro de la ciudad casi una decena de atracos en farmacias, estancos y comercios varios. Un individuo de 35 años se valió para ello de un cuchillo jamonero, que le fue incautado por los policías en el momento de su detención.

Ambos presuntos son ciudadanos de la Unión Europea, pero a la vista queda que en España se está aún a años luz de Alemania, gusta más lo artesanal. #Sociedad Málaga