Anuncios
Anuncios

Cada año, en los meses de verano entre junio y agosto, la Tierra pasa por una nube de polvo y da lugar a la formación de estrellas fugaces.  De esta forma, muchos madrileños se escapan de la contaminación lumínica de la ciudad y se dirigen a la sierra de Madrid, sitio por excelencia para muchos aficionados estelares.

Desde el siglo II a.C., se tiene constancia de este fenómeno estelar. Los chinos fueron los descubridores de la lluvia de estrellas y dejaron una referencia en el libro del príncipe Huai-Nan. Desde entonces, no han parado de crecer las investigaciones y los estudios sobre el origen de este espectáculo conocido en España como las lágrimas de San Lorenzo o las Perseidas.

Anuncios

Cada vez son más los observatorios, centros de investigación y personas dedicadas e interesadas en este tipo de estudios. En la Comunidad de Madrid, han aumentado los individuos que dedican estos días de agosto a hacer una escapada a la sierra y disfrutar de la lluvia de estrellas.

En la madrugada del 12 al 13 de agosto es cuando este fenómeno brilla (y nunca mejor dicho) en todo su esplendor. El cielo se llena de millones de "bombillas naturales". Cada una de ellas se deja ver de una manera más o menos intensa, cayendo por la atmósfera de una manera muy sutil dejándose  ver de un lado para otro.

Las ciudades o pueblos pecan cada vez más de inoculación lumínica en exceso. Por lo que los que quieren disfrutar de esta exhibición natural veraniega, huyen a los rincones donde esa luz dañosa no llega.

Anuncios

Por eso, la Sierra de Navacerrada o Rascafría son los lugares más visitados de Madrid  para ver las Perseidas. Los montes madrileños se llenan de interesados y, además, sirve como excusa, para hacer deporte nocturno por las sendas y caminos que rodean el estrés urbano.

Este año, y a pesar de las bajas temperaturas que caracterizan los picos más altos de la capital, los madrileños se han animado a disfrutar de las famosas Lágrimas de San Lorenzo. Los coches, las motos e incluso las bicicletas han ocupado los terrenos verdes y salvajes de la Comunidad de Madrid. Esta vez, los únicos que impedían ver parte del cielo estrellado eran las grandes copas de los árboles que cubren la sierra.

Además, en este 2015 las nubes han sido otras de las protagonistas. A altas horas de la madrugada, con el Sol bien escondido, algunos intervalos nubosos han ocupado parte del espectáculo impidiendo ver parte de esos astros y cometas. Pero, ha sido tal la cantidad de luceros, que igualmente se ha podido gozar de las conocidas Lágrimas de San Lorenzo en la sierra de Madrid. #Cultura Madrid #Sociedad Madrid