10 de junio de 2003. Jornada de investidura en la Asamblea de Madrid tras las elecciones autonómicas. El Partido Popular había obtenido 55 escaños frente a los 56 de una posible coalición PSOE-IU -ya firmada- si la candidatura popular no llegaba a ser apoyada por la mayoría de la cámara. Rafael Simancas, cabeza de lista socialista ya tenía preparado su discurso. Todo estaba listo para ser, por fin, presidente de la Comunidad de Madrid.

Pero en el último momento algo falló. Dos de sus parlamentarios: Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez habían desaparecido. Eran 54. El Partido Socialista volvía a perder el feudo de Madrid, esta vez, por la mínima.

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Y por una mínima supuestamente provocada. Pero, ¿por quién? Evidentemente, acto seguido, el partido convocó una comisión de investigación en la que se aclararon poco o nada las cosas.

Aquí es donde empiezan las especulaciones -algunas de ellas muy fundadas-. Efectivamente la que más beneficiada salió de esta maniobra fue la propia Esperanza Aguirre ya que este episodio la permitió acceder al puesto que tanta fama le ha reportado y del que no salió hasta 9 años después -¡y por que ella quiso!- y relegar al hasta entonces presidente autonómico, Alberto Garzón, al puesto de alcalde.

Pero Cristina Cifuentes no estaba lejos, no en balde lleva 25 años dentro del partido. Sí, cuando el PP aún era AP como bien le ha recordado Aguirre en las últimas semanas poniéndose ella la medalla de "liberal".

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Según unos escritos del propio Tamayo, que salieron a la luz en 2013, José Luis Balbás (PSOE), miembro de una corriente reformista e ideador de la trama, eligió a Cifuentes, que en aquel momento era funcionaria de la Universidad Complutense de Madrid, y Romero de Tejada para proponerles el trato.

Ahora, Aguirre vuelve a la política para intentar ocupar el mismo cargo del que salió hace tan sólo tres años y, para más INRI, de la mano de quien llegó: Cifuentes. Una oportunidad que Podemos no ha dejado pasar para meter el dedo en la llaga. "¿Qué relaciones mantuvo @ccifuentes (Cristina Cifuentes) con la casta política y económica involucrada en el turbio 'Tamayazo' madrileño?", preguntaron como respuesta a las críticas de la todavía delegada del Gobierno de Madrid.

En definitiva, podemos concluir dos cosas: una, que el Tamayazo dará de qué hablar en esta campaña, y dos, que la 'traición' de los dos parlamentarios habría sido ideada por la propia corriente contraria a Simancas, la misma corriente que vio en Tomás Gómez a uno de sus líderes.

Y todos sabemos cómo terminó. Simancas obtuvo su pequeña venganza personal cuando, el pasado mes de febrero, presidió la gestora que ocupaba el puesto de Gómez, destituido, ¿obtendrá la misma revancha el PSM en las próximas elecciones? #Política Madrid