A los muy multitudinarios funerales del líder cubano Fidel Castro, fallecido hace una semana, y cuyas cenizas ya han llegado a Santiago de Cuba, su última morada, no fueron muchos Jefes de Estado extranjeros. Fueron otros representantes, y en algunos casos, ni siquiera eso. Se ha comentado el porqué de que fuera el Rey emérito Juan Carlos I, que se dice que apenas llevó vela en todo este entierro, casi literalmente, y costó mucho dinero llevarle.

Pero hoy se ha sabido por la prensa francesa que #Ségolène Royal, Ministra en el Gobierno de Manuel Valls y ex pareja del Presidente François Hollande, que fue la representante de su país en los funerales, y que junto con el Primer Ministro griego Alexis Tsipras fue la única miembro de un Gobierno europeo presente, ha hecho unas declaraciones sobre lo que para ella fue Fidel.

Gracias a los a "Gracias a #Fidel Castro los cubanos recuperaron su país, su vida, su destino. Se inspiraron en la Revolución Francesa, sin conocer lo que fue el terror que hubo durante dicha Revolución”, dijo Royal. Cuando le preguntaron sobre las violaciones de derechos humanos en Cuba denunciadas por la ONU y la oposición nacional, ella dijo: “Hay mucha desinformación (sobre este tema).

Anuncios
Anuncios

He visto que aquí hay mucha libertad religiosa y de conciencia. Hay que saber ver los detalles positivos (de la Revolución cubana), incluso si molestan. #Francia no puede, entonces, dar ninguna lección a Cuba”.

Han saltado contra ella, como leones, dirigentes de la derecha francesa, tanto la moderada, Les Républicains, como la del FN. Florian Phillipot, dirigente del FN y homosexual no declarado, le acusa de que “Lo que ha dicho carece de mesura, lucidez y respeto por las víctimas, incontestables e incontestadas, (…) con persecuciones contra otras minorías, homosexuales, etc.” Un diputado de LR tuitea que “Royal canta las alabanzas del tirano castrista con un vocabulario neoestalinista”. Y le criticaron que dijera que precisamente Francia no pueda dar lecciones de libertad al país caribeño.

Anuncios

También hubo políticos de izquierdas para los cuales Castro nunca fue modelo a seguir, como François de Rugy: “Pido al Presidente de la República que desapruebe estas declaraciones contrarias al espíritu de Francia”.

Pero también hubo ataques desmedidos y cayendo en el ridículo, como tuiteros anónimos con avatares grandilocuentes que, por lo visto, tienen tirria a ella y a su ex: “Desde hace 30 años, esta pareja (François y Ségolène) ha deshonrado, arruinado, asolado, humillado y prostituido a Francia”, dice uno de ellos, que se hace llamar El Francés (sic) y cuyo avatar es una bandera francesa con el eslogan “Salvemos nuestra Francia”. Toda su página de Twitter tiene un aspecto pedante, pretencioso y grandilocuente, casi caricaturesco.

Otros criticaron estos ataques a Royal, sin esconderse. Una periodista denunció la doble moral de “Estos diputados de la derecha que condenan las declaraciones de Ségolène Royal por un lado y aplauden las de Bachar El Assad por otro”. Aquí, ella se acuerda de los que defienden al dictador sirio, y sin citar a Putin, precisamente un santo para parte de la derecha francesa.

Anuncios