Desde que en febrero del 2014 ocupó el puesto de Primer Ministro a Matteo Renzi se lo acusó, a menudo, de tener tanto ego que eclipsaba su inmensa figura política. Nadie se atrevería a descalificarlo como líder partidario, su poder de convencimiento, su oratoria y el arte con el que aplica su retórica, aún con esta derrota, encandilan. Sin embargo, para muchos analistas políticos, el ego y la autoestima elevada de sí mismo que tiene Renzi le han jugado una mala pasada.

En el 2014, la revista Fortune, lo colocó en el tercer puesto de las personas más influyentes a nivel mundial. Por aquella época su nivel de aceptación popular era altísimo, contaba con la aprobación y simpatía del 74 % de los italianos, algo que nunca antes se había percibido con un Primer Ministro.

Anuncios
Anuncios

Sn embargo, la imagen de Matteo Renzi comenzó a caer de manera estrepitosa. No solo la sociedad le iba quitando su apoyo, también lo hacían otros políticos, hasta de su propio partido. Hace 6 meses, la imagen de Renzi solo era positiva para un 35 % de los italianos. #Referéndum