Ahora, con el mundo todavía conmocionado por la inesperada llegada a la Casa Blanca del millonario Donald Trump y sus extravagantes ideas, el diario belga Le Soir nos cuenta cómo los escritores de EE.UU. han acogido lo que ha pasado, entrevistando a un escritor que vive en Carolina del Norte, Ron Rash, que aterrorizado, dice en el titular de la entrevista: #Donald Trump es nuestro Vladimir Putin”.

“Estoy aturdido, pero comprendo asimismo a los electores. Ellos son quienes están en el mismo corazón de mis novelas, ya que vivo en esa América a la cual nadie presta atención”, dice. Hace Rash un profundo examen de estos resultados, siempre dejando a Trump como alguien “peligroso no sólo para EE.UU., sino para el mundo entero” y prediciendo un futuro pesimista.

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Él apoyaba a otra mujer para la Casa Blanca, para él mejor que Hillary Clinton, que es Elizabeth Warren, ya que “Clinton simboliza Wall Street”.

Sobre que el voto popular fuera más numeroso para Hillary que para Donald, “pasó lo mismo con Al Gore. Sería hora de modificar nuestro sistema electoral”. Acusa a los medios de comunicación de haber encumbrado a Trump “para arrasar en audiencia” y “como si la Política fuera un entretenimiento”. Recuerda que en su novela “Una tierra de sombras” predijo en cierta manera la aparición de Trump a través de uno de los personajes. Después de hacer un completo repaso de los motivos de todo esto (“El sueño americano ha sido borrado”), acaba con que confía que esto se superará en el futuro.

Algo en lo que no confiaba su colega Sinclair Lewis hace 81 años, en 1935, al publicar su novela “Imposible aquí”, donde contaba la posible llegada a la Casa Blanca de Berzelius “Buzz” Windrip, un político que llamaba a romper con la vieja maquinaria política y volver a los valores auténticos nacionales.

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Pero erradicando todo aquello que se apartara de su visión del americano medio.

Además, el nuevo Presidente admiraba profundamente a Hitler y Mussolini, y llegó a rodearse de una guardia pretoriana con el profético nombre de MM (Minute Men), que recordaban mucho a las SS nazis. Como supondrán, en el relato, los judíos americanos son marginados de la sociedad en el acto.

Sólo un director de un periódico de una ciudad de Vermont, en Nueva Inglaterra, le hará frente. Como en el cine negro, tendrá que actuar solo o en minoría, ya que hasta su propio hijo se declara fascinado por el Presidente Windrip.

Le Soir acaba el reportaje con las opiniones de otros escritores americanos, hombres y mujeres, que como supondrán, están también horrorizados con el millonario. La escritora Siri Hustvedt es tajante: “Hoy me siento avergonzada de ser americana”. Denuncia que si Hillary no ganó, fue por ser mujer. “La mitad del país la votó, está preparado para elegir a una mujer. La otra mitad, compuesta de blancos, no”.

Laura Kasischke se quedó sin palabras: “Estoy en shock. Ni el mismo Trump se creía que ganaría”. El escritor francés Marc Levy, que reside en Nueva York, conoce mejor lo que pasa en Europa con la extrema derecha amenazando con ganar en varios países y teniendo ya a Putin y Erdogan en el poder.

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“Espero de todo corazón que la Prensa [americana] no banalizará los ataques a la libertad y la tolerancia”, y que donde vive, la gente está totalmente dividida. Recuerda que todo ello se lograría “a través de los libros, las películas, las canciones, en todo lo que diremos sobre nosotros”. #Fascismo #Estados Unidos