Tras la inesperada victoria del actual presidente de #Estados Unidos de América, el país ha quedado completamente dividido. En un bando se encuentran los incondicionales del magnate inmobiliario convertido en presidente, que abogan por un cambio totalmente radical en las políticas del país, ya sean migratorias como sociales, y por el otro, los seguidores de la derrotada Hillary Clinton.

Tras la finalización de los comicios electorales del 8 de noviembre de 2016, que dieron el triunfo a Donald Trump, el país se lanzó a las calles en señal de protesta. En un principio no parecía más que una muchedumbre descontenta por dichos resultados electorales, aunque con el tiempo ha degenerado en graves #Protestas y actos vandálicos.

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Estados y ciudades como:

Washington DC – Columbia.

Oregon – Portland.

California – San Francisco, Los Ángeles y Oakland.

Maryland – Baltimore.

Pensilvania – Filadelfia.

Nueva York.

Minnesota – Minneapolis.

Colorado – Denver.

Otros estados también están en activo, según los medios del país en cuestión. En todas estas regiones grupos de personas han estallado en cólera, las protestas de descontento, bajo el lema “not my president” ( “no es mi presidente” ), se han tornado en violentas acciones.

Los partidarios de la ex candidata a la casa blanca Hillary Clinton se presume que sean los únicos artífices de tales disturbios, ya que no aceptan al nuevo presidente electo, como el sucesor al “trono” que Obama entregará, en enero del próximo año.

Por su parte, Trump acusa a los medios de comunicación de crear estos disturbios, y cita en unos de sus tweets, que las protestas son instigadas por manifestantes profesionales influidos por los medios, además añade la injusticia de tales actos.

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Pascal-Emmanuel Gobry en una entrevista ha comparado la actual situación que vive en el país como algo similar a lo acontecido en la antigua Roma cuando “los patricios” eran los aristócratas de la región. Tribunos que apoyaban la igualdad del pueblo intentaron distribuir las riquezas, pero los patricios lo impidieron.

Luego las crisis que provocaba el sistema de Roma generó grandes diferencias sociales y junto a la utilización de la fuerza para arreglar disputas políticas, llevaron a disturbios, que concluyeron con el golpe de estado de Cayo Julio Cesar.

Según Pascal-Emmanuel Gobry, el día 8 de noviembre, la plebe norteamericana rechazó a un patricio (#Donald Trump), ya que prefieren a otro tribuno.