El #Papa Francisco ha asegurado en una reciente entrevista que el sacerdocio permanecerá inaccesible para las mujeres de manera indefinida. Durante el viaje de vuelta del Papa a Roma–había realizado una visita a la líder de la Iglesia Luterana en Suecia, Antje Jackelén–, el Sumo Pontífice tuvo a bien someterse a las preguntas de varios periodistas en una suerte de rueda de prensa aérea, como ya ha hecho en otras ocasiones. 

Una de las periodistas presentes en el vuelo, compatriota de la arzobispa luterana, fue la encargada de lanzar la comprometida pregunta a Francisco, de nombre real Jorge Mario Bergoglio. Haciendo alusión a la mencionada Jackelén, la periodista preguntó si alguna vez podríamos ver una situación remotamente similar en el ámbito de la #Iglesia católica.

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La respuesta del actual Papa no da lugar a varias interpretaciones: la Iglesia Católica no permitirá que las mujeres obtengan el rango de sacerdote y superiores. Francisco I hizo referencia a la herencia del Papa Juan Pablo II para justificar sus declaraciones. Aquel Papa, uno de los más queridos por la comunidad católica, fue el encargado de mantener la puerta de los altos cargos episcopales cerrada a las mujeres. Lo hizo mediante la Ordinatio Sacerdotalis, un escrito que dejaba claro tan pronto como en su primer párrafo que la ordenación sacerdotal es exclusiva de los hombres:

"La ordenación sacerdotal, mediante la cual se transmite la función confiada por Cristo a sus Apóstoles, de enseñar, santificar y regir a los fieles, desde el principio ha sido reservada siempre en la Iglesia Católica exclusivamente a los hombres."

El Papa Francisco, que parece estar convirtiéndose en un digno sucesor de aquel otro Papa al menos en cuanto a popularidad se refiere –no tanto en lo concerniente a su imagen dentro de la comunidad católica más tradicional–, ha aludido a dicho escrito para zanjar los interrogantes expuestos por la reportera.

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Además, ante la insistencia de esta última, que incidió sobre el asunto con una última pregunta en la que cuestionaba la durabilidad del mandato de Juan Pablo II, el Papa aseguró que no será él quien deje de acatar los preceptos del predecesor de Benedicto XVI. Una postura algo chocante si tenemos en cuenta que en anteriores ocasiones, Francisco se ha mostrado transigente y pro-activo a la hora de potenciar el papel de la #Mujer dentro de la Iglesia Católica.