Los franceses reconocían, en noviembre del año pasado, que no se había registrado un ataque semejante en el país después de la Segunda Guerra Mundial. La desolación a los días que siguieron fue mundial. Entender lo sucedido se hacía tan necesario como continuar viviendo.

Dos testigos involuntarios de los atentados en la sala parisina Bataclan acaban de publicar sendos libros en los que se recoge en temor, la desesperación y la necesidad de seguir adelante.

La carta que, a unas horas de conocer que su esposa era una de las víctimas mortales de la sala de conciertos, Antoine Leiris publicó en Facebook se viralizó. “No tendréis mi odio” tituló esa esquela en redes sociales donde alertaba a los terroristas que el objetivo de su vida no pasaría por despreciarlos.

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Antoine Leiris debía seguir adelante, el pequeño que con solo 17 meses acababa de perder a su madre, no podía también perder a su padre devastado. El libro de reciente aparición se titula igual que aquella misiva y es un relato del dolor y la esperanza.

"Viernes 13 de noviembre en París” es el relato en primera persona de Óscar Manuel Quezada. De turismo en la ciudad luz, Quesada pasó por delante de Bataclan solo unos minutos antes de los atentados. Su hotel estaba en el mismo distrito que los bares atacados, por lo demoró en regresar al hospedaje. Una vez allí, fue testigo de las tareas de rescate, hechos que motivaron la escritura de su libro. #Terrorismo #Atentado en Bruselas