A nadie, en realidad, le importa si gana Hillary o Donald. Lo que de verdad están votando hoy los estadounidenses es quién será su primera dama, el elemento más eficaz para definir una época. La época Kennedy fue la época de Jackie, la Reagan la de Nancy, y la de #CLINTON, la de Hillary. Sin embargo, las dos opciones disponibles hoy son tan kafkianas, que necesitan de cierto análisis previo. 

En Estados Unidos, la familia presidencial es un organismo tan importante como el propio presidente. Expertos desde siempre en la llamada política-espectáculo, en Estados Unidos ningún candidato a la presidencia podía considerarse candidato sin algún tipo de visibilidad familiar, es decir: sin enseñar a y publicitar a sus retoños, a su mujer y a su perro.

Anuncios
Anuncios

Y esos hijos, esa mujer y ese perro debían ser, ante todo, perfectos. 

Por eso, estas #Elecciones son un cambio en el paradigma. Por primera vez los estadounidenses se debaten entre un expresidente salpicado en su día por escándalos sexuales y una modelo de bañadores eslovena. Si las primeras damas marcan y definen el zeitgeist de los tiempos, la consecuencia es clara: Estados Unido es hoy básicamente un circo.

Si gana #Trump, Melania será la primera extranjera en ocupar el puesto de Primera Dama, lo más cerca que se puede estar de convertirse en un maniquí humano, y será curioso cómo llevará a cabo las tareas asociadas al cargo (tareas que, todo hay que decirlo, Michelle Obama ha hecho espléndidamente): hacer campaña para que no haya niños gordos y que si los hay no se metan con ellos. Ella ya ha dicho que luchará contra el bullying, y es decepcionante, pues la noticia hubiera sido que no fuese a luchar contra el bullying, algo mucho más en línea con las opiniones reales de su marido.

Anuncios

Queda por ver qué perro o animal adoptará el matrimonio Trump (otra de las tradiciones de la Casa Blanca), si un chihuahua valorado en un millón de dolares o un mexicano especialmente chaparrito.  

Por otro lado, si gana Hillary, Bill Clinton se convertirá en la primera persona de la historia en haber sido Presidente de los Estados Unidos y Primera Dama en una única vida. Junto con los Bush, los Clinton se convertirían así en una de las grandes familias de la política americana, una de esas que de vez en cuando nos hacen preguntarnos si no existirá en verdad la realeza en Estados Unidos. Más callado en esta campaña que Melania, a pesar de que al contrario que ella, él si habla inglés, sería también la Primera Dama en la historia en haber mantenido relaciones sexuales con una secretaria. Que se sepa, claro. 

En definitiva, que si un candidato a la Presidencia debe ir acompañado de la familia americana perfecta, estas elecciones deberían anularse y empezar de nuevo con otros candidatos.

Anuncios

O quizás, en realidad, sea justo lo contrario: estas son las primeras elecciones en las que los dos candidatos vienen acompañados de una familia más realista, con sus problemas o sus contradicciones, una familia del Siglo XXI. Es decir, una familia que nadie es capaz de explicarse muy bien. 

Mi voto, si pudiera votar, está claro. Me ocurre exactamente lo mismo que a millones de americanos hoy: yo votaría a Michelle.