Un reciente derrame de aguas residuales pone una vez más en jaque a la planta celulosa Nueva Aldea en el pequeño poblado de #Boca Itata, comuna de Trehuaco (#chile) frente a un posible desastre medioambiental. Perteneciente a la empresa Celco Arauco, propiedad del grupo fundado por Anacleto Angelini, uno de los hombres más ricos del país sudamericano, la planta celulosa podría estar a pasos de su clausura definitiva.

Este lunes, una filtración en el kilómetro 19 del camino rural que une Trehuaco con Cobquecura (célebre por ser el epicentro del terremoto de 8.8 grados en la escala de Richter que azotó al país en el 2010), prendió las alarmas de la comunidad local.

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La superintendencia de medio ambiente de Chile (SMA) del BioBío y la autoridad sanitaria tomaron muestras de las aguas del sector de Boca Itata, donde apareció un afloramiento de aguas. 

Expertos de ambos servicios iniciaron investigaciones paralelas, que se unen a un tercer análisis dispuesto por la empresa Arauco con la Universidad de Concepción. Dicha empresa enfrentó en 2013 otro accidente de magnitud cercano a la nueva zona afectada, donde el mismo ducto explotó contaminando 8 hectáreas de terreno perteneciente a 28 agricultores en la parte marítima de Boca Itata. 

Si bien la empresa ha emitido un comunicado en donde afirma que los estudios de agua no presentan elementos contaminantes, la familia (Ceballos Bustos) propietaria del terreno afectado, ha iniciado una investigación paralela con un prestigioso laboratorio universitario en Santiago, actualmente en reserva para evitar la posible intervención de la celulosa en los resultados.

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En caso de confirmarse la presencia de residuos industriales en la propiedad afectada, la emergencia se sumaría al historial de conflictos ambientales que la empresa Celco Arauco, dirigida por Roberto Angelini Rossi (la décima fortuna chilena según el ranking Forbes) mantendrá con el Estado chileno, que suman entre otros el caso del río Cruces (2005) y el derrame de petróleo en Calbuco (2011), además de la primera explosión del ducto de Nueva Aldea sucedida en Boca Itata en 2013, enfrentando indemnizaciones millonarias y sanciones medioambientales ejemplares.

El resultado de las contramuestras de aguas serán presentadas por los propietarios de las tierras en el transcurso de la próxima semana. La noticia está siendo seguida con atención por todos los medios de comunicación chilenos debido a la presión de la opinión pública y grupos medioambientales, como así también por tratarse de una zona que ha sido recientemente nombrada Emblema del Bio Bío por el programa Marca País para la promoción turística de Chile en el extranjero, impulsada por la Fundación Imagen de Chile y el propio Gobierno chileno. #Contaminación Medioambiental