La tragedia en #Siria continua en un pueblo llamado Madaya, a 40 kilómetros de Damasco, donde se refleja los dolores de una guerra que parece no tener fin. Según un reporte de la organización  Save the Children, se han registrado varios intentos de suicidios por parte de niños que viven en esa zona de Siria. Los datos proporcionan un número de por lo menos 6 niños y 7 adultos que han intentado terminar con su vida en estos dos últimos meses. Este lugar montañoso de Siria pareciera estar olvidado, se encuentran alejado de la fuerzas del gobierno de Siria y los servicios básicos como los de medicina escasean en el lugar. La vida de todos, en especial la de los niños, está en peligro y el daño psicológico sobre ellos es evidente.

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Una docente del pueblo ha informado con preocupación sobre el comportamiento de los niños en los últimos meses. Ha dicho que los niños no reaccionan con positivismo  a las actividades recreativas como antes. "Los niños están psicológicamente acabados. Cuando hacemos actividades como cantarles, no reaccionan para nada, no se ríen como lo harían normalmente. Dibujan imágenes de niños mutilados por la #Guerra, o tanques, o el asedio y la falta de comida”

Las organizaciones que han podido visitar este pueblo se han dado cuenta de la terrible situación que viven las personas en Madaya. El hambre está entre uno de los tantos problemas que tienen las personas que viven en Siria. De acuerdo con informaciones oficiales de la ONU la desnutrición en Madaya es más que evidente.  Los efectos de la guerra se hacen visibles con la debilidad que muestran las personas al caminar, con un cuerpo desgastado por la falta de alimento.

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Un reflejo de la desnutrición en su límite superior. Una ayuda humanitaria por parte de la ONU llegó hasta el pueblo de Madaya en el mes de enero de este año. Unos camiones cargados de alimentos y medicinas pudieran llegar hasta el pueblo para entregar las municiones necesarias. Pero, no fue suficiente la cantidad, debido a la demanda. La población  continua asediada y los niños en Madaya están viviendo la más terrible de las pesadillas. #Refugiados