Según el ex director ejecutivo, Peter Brabeck-Letmathe, que ahora es el presidente del mayor fabricante de productos alimentarios a nivel mundial, las empresas deberían poseer todas las reservas acuíferas del planeta. Está situación provocaría que los consumidores tengan que pagar hasta la última gota de agua o sufrir las consecuencias de carecer del líquido vital. El agua es un recurso básico garantizado por los Derechos Humanos y de ninguna manera debería permitirse que fuera adquirido por corporaciones para tratarlo como un producto. Con esta declaración están confirmando que su intención es dejar morir de sed a todos aquellas personas que no puedan pagar a las compañías debido a sus problemas financieros.

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Tras hacerse virales las atroces declaraciones del presidente de la compañía, Nestlé comienza una campaña en internet para limpiar su imagen con ejércitos de consumidores satisfechos apoyando sus productos en las redes sociales. Incluso se posicionan en favor de Monsanto, defendiendo la seguridad probada de los #Alimentos transgénicos. Brabeck-Letmathe afirma que no ha existido ninguna enfermedad provocada por el consumo de organismos modificados genéticamente, cuando es totalmente falso. Queda en evidencia su falta de aprecio a la entera raza humana cuando ha sido sorprendido financiando ataques contra el etiquetado en productos transgénicos advirtiendo su procedencia.

Nestlé entra en conflicto con zonas rurales y extrae las aguas subterráneas, destruyendo así todo el suministro potable local.

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Pero no les basta con negar compensaciones económicas a las poblaciones afectadas sino que además les hacen pagar todo el proyecto. Así es como se consiguen beneficios anuales de más de 35 mil millones de dólares, haciendo caso omiso de la salud pública y abusando del medio ambiente. Un ejemplo sería un informe publicado sobre el abuso de los recursos hídricos de Brasil que afirma que en Serra da Mantiqueira, con un agua prácticamente medicinal de alto contenido en minerales, se han producido daños y agotamiento debido al bombeo excesivo. También son notorias y escalofriante las prácticas de Nestlé en África donde han comprado el cacao a plantaciones de Ghana y Costa de Marfil en las que se ha demostrado que existía la esclavitud infantil. #Corrupción #Globalización