El martes 20 de septiembre se abría en Nueva York la primera sesión de la 71º Asamblea General de la ONU. El tema central en los discursos de los diversos miembros del organismo internacional fue Siria, país asolado por una intensa y cruenta guerra civil desde hace cinco años. Los jefes de Estado insistieron en hacer un llamamiento general para finalizar las atrocidades cometidas durante la guerra, las cuales han dejado tras de sí numerosas muertes y la huida de miles de #Refugiados a diversos países de Europa.

El pasado 18 de septiembre tocaba a su fin el escaso período de tregua en Siria, conseguido tras largas negociaciones diplomáticas entre el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, y su homólogo ruso Serguéi Lavrov.

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Sin embargo, Kerry aseguró en la apertura de la Asamblea que “el alto al fuego no está muerto” y sostuvo su intención de mantener con vida el plan de paz. No obstante, la tensión de la tesitura actual en Siria hace pensar que este objetivo va a resultar complicado. Inicialmente se instaba a las fuerzas del Gobierno sirio y a la oposición no unida al ISIS a cesar los ataques, sin embargo, la sucesión de bombardeos y ataques en los últimos días ha desestabilizado el plan, principalmente porque uno de los bombardeos fue a un convoy de ayuda humanitaria de la ONU que dejó decenas de muertos. De modo que la situación se ha ido agravando cada vez más.

Entre los discursos de los jefes de Estado presentes en la Asamblea cabe destacar el del presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, que sentenció que la lucha contra el terrorismo debe enmarcarse en el ámbito del derecho internacional para preservar los derechos y la integridad de los refugiados.

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Asimismo, Françoise Hollande, presidente de Francia, exhibió su consternación por la tragedia siria y expresó su apoyo a la oposición al Gobierno de Bashar Al Asaad, la cual financia en coalición internacional con EEUU. Instó a su vez a la ONU a tomar decisiones inmediatas para frenar los actos de terrorismo.

Finalmente, el secretario general de la ONU, #Ban Ki-moon, cerró la sesión con un severo discurso dedicado principalmente a condenar el régimen en Siria y manifestó que “los poderosos mecenas que siguen alimentando la máquina de la guerra” en Siria tienen también “las manos manchadas de sangre”. De la misma manera criticó a aquellos líderes políticos que continúan promoviendo el odio hacia los refugiados, especialmente hacia los musulmanes, los cuales están sometidos constantemente a poderosos y antiguos estereotipos que no reflejan la realidad y avivan el odio.

Otro de los temas destacados en este inicio de la Asamblea General fue el saludo a la próxima firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP). Ban Ki-moon demostró su “apoyo al pueblo colombiano en cada paso que dé”. El Acuerdo fue considerado durante la sesión como un paso histórico.