Así lo reseña el documento "Dieselgate: who, what, how", publicado cuando se cumple un año del escándalo que supuso el trucaje por parte de #Volkswagen de 11 millones de motores #Diesel.

Cabe recordar que la marca alemana instaló un software que detectaba cuándo el vehículo estaba siendo sometido a tests de emisiones reduciendo la expulsión de gases contaminantes y desactivándose una vez superado. La Agencia de Protección Ambiental estadounidense comprobó que durante el uso corriente del coche éstos eran hasta 40 veces superiores a lo permitido. Tan elaborada engañifa iría destinada, presuntamente, al ahorro de costes, ya que la normativa vigente actualmente denominada Euro 6 reduce considerablemente las emisiones permitidas respecto a la anterior, especialmente en cuanto a óxido de nitrógeno por kilómetro (de 180 a 80 mg).

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En este este escenario se han elaborado diversos estudios y sus resultados como avanzábamos no son nada alentadores, 230 modelos han sido analizados gracias a datos que provienen de investigaciones gubernamentales realizadas en Inglaterra, Francia y Alemania. Las pruebas se han llevado a cabo en situaciones reales de conducción y no bajo condiciones de laboratorio (que en la mayoría de casos suelen arrojar resultados holgadamente beneficiosos para las marcas automovilísticas) y muestran que el incumplimiento de las cifras de contaminación continúa, incluso por encima de las cifras que desataron el escándalo de Volswagen. Por citar algunos ejemplos: Suzuki y Fiat superan o sobrepasan la cifra máxima de NOx en 15 veces, Renault-Nissan en 14.

Los gobiernos europeos siguen asistiendo impasibles ante semejante vulneración de la normativa vigente y el problema se ha demostrado endémico, no resultando ni mucho menos un caso aislado y acotado a la firma Volkswagen.

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Tal y como concluye el documento de la citada ONG la propia Comisión Europea debería velar por los intereses de la ciudadanía si estos son incapaces de hacerlo. Queda también patente la inmoralidad de las compañías internacionales que contribuyen significativamente a la muerte prematura, sólo en Europa, de 430.000 muertes al año.

 

  #Dieselgate