Hace poco, todo México se ofendió ante la inesperada visita de Donald Trump al país, invitado por el Presidente Peña Nieto, que se ha vuelto totalmente en contra del mandatario azteca, conociendo la xenofobia obsesiva del candidato republicano a Presidente de los EE.UU., que quiere hacer construir un muro anti-inmigración entre ambos países y cargarle el 100 % de la factura a México, o califica a sus habitantes con los peores insultos que niegan toda dignidad humana o decencia.

Este fin de semana, Trump, en su intento de remontar las encuestas que le dan perdedor ante la candidata demócrata Hillary Clinton, aparte de intentar acercarse a los hispanos, cuyo voto es muy importante, con lo mencionado antes, ahora lo intenta con otra minoría de peso, la afroamericana o negra.

Anuncios
Anuncios

Para ello, Trump y su séquito ha visitado la iglesia negra Great Faith Ministries International de la ciudad norteña de Detroit (Michigan). El candidato, que se mostró por primera vez moderado y educado, prometió ayudar a arreglar los problemas de la comunidad negra del país, además de darles más empleo y ayudas sociales, acompañado de su ex rival electoral Ben Carson, afroamericano, que ahora asesora su campaña electoral.

La recepción de Trump por parte de la Congregación y sus fieles fue educada y respetuosa, no por quién es el invitado, sino por que siempre recibe así a los visitantes, sean quienes sean. Además, la ciudad de Detroit es ferozmente anti-Trump en las encuestas, que darían un 92 % de los votos a Hillary Clinton. El 8 % restante, no sabe no contesta. Es decir, un ruinoso 0 % votaría por él en la ciudad.

Anuncios

Por eso, el  millonario pretende ganarse el voto negro con estos golpes teatrales. Es decir, que el educado aplauso de los feligreses negros de esta iglesia no le servirán de nada. Sólo aplauden para demostrar que, si no actuaran así, se pondrían a la misma altura que él, y eso es algo que atenta contra sus creencias religiosas.

 

Nadie olvida sus insultos contra los negros, sobre todo apoyando fanáticamente a los policías blancos en los incidentes raciales que han asolado el país, o como Trump recibe apoyos públicos del Ku Klux Klan y todos aquellos que defienden la supremacía de la raza blanca en EE.UU. Por no hablar de que él fue de quienes defendieron, junto con el actor Chuck Norris, la absurda teoría de que Barack Obama, el Presidente, no nació en EE.UU., algo que es obligatorio en la Constitución para ser candidato, como ataque racista al primer Presidente negro del país. Por ello, en sus mítines escasean los asistentes que no sean de raza blanca.

Además, fuera de la iglesia había unos 200 manifestantes contra él, que no se acercaron más por el cordón de seguridad de la Policía y la propia Congregación. #Presidente EE.UU. #Racismo #Donald Trump