Yu Hu es tan sólo una víctima de estas creencias que, aunque #China no apoya, el hecho de que ser homosexual sea una enfermedad desde el pasado año 2001, aún quedan personas en todos los rincones que así lo siguen creyendo.

Yu Hu, decidió confesarle a su mujer que era homosexual, quiso hacerlo de forma abierta y con firme confianza pues, ¿qué podría pasar? Era su mujer y podría, aunque le costara, comprenderlo. Pero no fue así. Cuando recibió tal confesión, la mujer aceptó rápidamente sin queja, el divorcio. Pero la decisión de su familia fue aún drástica pues lo ingresó en un hospital psiquiátrico con la pretensión de ‘’curar’’ dicho mal.

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Es por ello que, durante 19 días, sufrió muchas injusticias.

Yu fue a la fuerza ingresado en el hospital. Por fortuna, tanto su compañero sentimental como diversos defensores de los ‘’Derechos Humanos’’ ayudaron a que saliera del centro. Durante los 19 días de ingreso de Yu, lo mantuvo en una situación dura, difífil de asimilar y aceptar. Actos que están fuera de lugar y ya no permitidos por la legislación y las diferentes costumbres del país. Tratándose de someterlo a unas ‘’terapias de conversión’’.

Él era golpeado por los empleados de dicho centro, le hacían tomar unos medicamentos que afirmaban que servían para la ‘’corrección de su orientación sexual’’.

Cuando fue liberado por las autoridades, decidieron llevar su caso ante la justicia para que una vez allí se pudiera proceder a juzgar dicha ‘’terapia de conversión y cura’’. Esto se llevará a cabo el próximo miércoles en la provincia de Hunan (en el centro).

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Desde el pasado 2001, en China está retirada la #Homosexualidad de la lista de Enfermedades Raras o Mentales. Pero, lamentablemente, siguen teniendo amplias dosis de discriminación.

Tanto es así que, estas terapias de conversión, así es como las llaman, son una de las prácticas más ofrecidas por una amplia diversidad de clínicas del país. Ya se afirmó que no sólo es que no son efectivas, sino que también son peligrosas. Pero que todo aquél que las practique goza de la angustia que pasan los jóvenes que se someten a ello así como de la inquietud que pasan los familiares durante ‘’el proceso’’.

El tratamiento se lleva a cabo tras un pago de unos 20.000 yuanes, lo que es equivalente a 3.000 euros, aproximadamente. Un precio muy alto y sacrificado para quienes lo comercializan.

El pasado año 2014, un tribunal de la ciudad de Beijing condenó públicamente a una clínica ubicada en Chonqwing (justo al suroeste). Es por ello que la clínica tuvo que indemnizar a los afectados, entre ellos Yang Teng, que fue sometido a golpes y fuertes electroshocks directamente colocados en sus partes genitales.

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A pesar de mencionada condena, la clínica sigue activa con estas prácticas de electroshocks, camisas de fuerza, entre otras ‘’torturas’’ que mencionan como beneficiosas para dicha ‘’cura’’. Sometiendo a todo homosexual o persona transgénero de la ciudad de Pekín.

Siguen en la lucha por el cese de la actividad de clínicas de este tipo pero aún está por ver qué sucede con el paso de los próximos meses y años. #Denuncia