Se pone fin a los 13 años en el poder del Partido de los trabajadores de izquierda, Rousseff ha negado los cargos. 61 senadores votaron a favor de su destitución y 20 en contra, el cumplimiento de la mayoría de dos tercios necesaria para sacarla de la presidencia. Michel Temer ha sido juramentado como presidente y servirá a cabo el mandato de Rousseff hasta 1 de enero el año 2019.

El político de centro-derecha había estado sirviendo como presidente durante los procesos de residencia, pero Rousseff gano una batalla el miércoles, en una votación en el Senado sobre la prohibición de su empleo o cargo público durante ocho años, del cual no fueron aprobadas, lo que significa que en teoría podría retornar a la política.

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Comprometiéndose a apelar contra su destitución, le dijo a sus seguidores: "En este momento, no voy a decir adiós a ustedes, estoy segura que puedo decir, Hasta pronto'" Y agregó: "Han condenado a un inocente y se llevó a cabo un golpe parlamentario". Rousseff fue suspendida en mayo después que el Senado votó a favor de seguir adelante con el proceso de juicio político.

Ella fue acusada de transferencia de fondos entre los presupuestos de los gobiernos, lo cual es ilegal bajo la ley brasileña. Sus críticos dijeron que ella estaba tratando de tapar los agujeros de déficit en los programas sociales populares para aumentar sus posibilidades de ser reelegida para un segundo mandato en octubre de 2014. Rousseff luchó contra las acusaciones, argumentando que sus rivales políticos de derecha habían estado tratando de sacarla de la oficina desde que fue reelegida.

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Se le expulsó por haber cometido un crimen, o fue sólo un pretexto para eliminar un presidente que había perdido el control de la economía y la política, lo cual no queda muy claro pero sus maniobras fiscales fueron examinadas a fondo durante las sesiones, pero no fue sólo eso lo que estaba en juicio sino también sus políticas de gobierno, su giro en U en la economía después de la elección y la corrupción en su partido estaban constantemente en debate.

El gobierno interino de Michel Temer inició su labor de reforma de la economía y el esbozo de nuevas políticas, pero los senadores que votaron a favor de su destitución dijeron que era Rousseff y el Partido de los Trabajadores que eran corruptos y tenía que irse. Los brasileños se han dividido sobre el tema, y muchos expresaron su apoyo y lealtad a Rousseff, mientras que otros han participado en grandes manifestaciones exigiendo que se retire. #Dilma #Crisis #Brasil