Seguramente los lectores se hallen intrigados, ¿puede relacionarse el #Cambio Climático con la aparición de este brote? Puede y efectivamente parece ser la causa del mismo, dado que todo apunta a que "la peste siberiana" o el ántrax procede del cadáver de un reno sepultado en la estepa siberiana durante 75 años que habría quedado descubierto debido al calor experimentado en esta región del círculo polar ártico durante el pasado mes de julio, cuando los termómetros señalaron temperaturas superiores a los 35ºC.

Todos los afectados pertenecen a la comunidad de pastores Nénets, quienes llevan ejerciendo esa labor desde hace más de 1.000 años en la península de Yamal; además ocho de los 20 casos son niños.

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El ántrax suele perjudicar al ganado, pero su transmisión a las personas no resulta un fenómeno común, sin embargo el contacto con los animales enfermos y el consumo de su carne puede propiciar que asi sea. Nada menos que 2.300 renos se vieron también afectados por el brote y fallecieron posteriormente.

Cuando se entierran animales enfermos, el permafrost acaba cubriendo los cadáveres, pero el ántrax puede sobrevivir según los especialistas en el suelo casi 100 años por lo que la descongelación y la pérdida de la capa de permafrost pueden suponer un vector de propagación como ha sucedido en este caso y como podría producirse, según señalan los especialistas, con el caso de otros virus peligrosos. La última epidemia de ántrax en la zona se registró en 1941. La bacteria Bacillus anthracis, que es la que ocasiona la enfermedad, puede transmitirse mediante tres vías: cutánea por cotacto con los animales, gastrointestinal cuando se consume la carne de ejemplares enfermos e inhalada por esporas (usada como arma biológica).

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La enfermedad es difícil de diagnosticar en su etapa temprana ya que ocasiona síntomas similares a la gripe, pero las toxinas liberadas por esporas producen hemorragias internas, necrosis de tejidos y la muerte. A pesar de ello, existe una vacuna que ha sido suministrada a la población en riesgo de la zona, aunque su efecto dura un año. Greenpeace ha pretendido viajar a la península de Yamal para documentar esta historia, pero al llegar a Sieria han sido bloqueados, hecho que denunciaron en el blog de Greenpeace España el pasado día 24. #Ántrax #Siberia