Una de las páginas más dramáticas de la #Colombia reciente ha quedado enterrada, aunque inicialmente se pensó que las negociaciones durarían unos meses y los cuatro años de deliberaciones pueden parecer un proceso realmente largo, no lo es tanto si tenemos el medio siglo que ha durado la guerra entre la guerrila y el Gobierno. Se ha firmado un documento de 6 puntos "que pretenden contribuir a las transformaciones necesarias para sentar las bases de una #Paz estable y duradera".

Hay que recordar que dicho episodio arroja 220.000 muertos y 45.000 desaparecidos, así como millones de desplazados. Ahora, una vez los documentos sean enviados al Congreso, deberán ratificarse por el pueblo colombiano tal y como dicta la ley en un plebiscito.

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Cabe destacar también la mediación de la Cuba de Raúl Castro durante todo el proceso.

En los días previos al anuncio de esta noticia, fueron varios los implicados en las negociaciones que declararon avances de las mismas, pero a pesar del optimismo que propagaron dichos comentarios lo cierto es que también se respiraba cierto aire de prudencia, y no era para menos. Sea como fuere, los equipos negociadores indicaron que la presencia de flecos aún por cerrar no hacía peligrar la posible consecución del acuerdo en sí mismo, y después de largas jornadas de debate de hasta 18 horas, parece que así ha sido, aunque el contenido oficial de lo establecido aún no ha trascendido. Detalles sobre cómo y cuándo se amnistiará a los guerrilleros y pasarán a integarse en la vida política han sido los últimos en concretarse.

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La guerrilla por su parte también deberá someter lo negociado en La Habana desde 2012 a un congreso interno para su aprobación, las #FARC declararán entonces renunciar al alzamiento armado e integrarse paulatinamente en el marco político y democrático del país. Falta ahora cerrar los últimos flecos y rubricar el acuerdo, el hecho de qué sucedería si los colombianos lo rechazan durante el plebiscito es algo que no quiere ni contemplarse.

"Hoy sí es un día de gloria: de hoy en adelante la culpa por fin será nuestra". Ha rubricado Ricardo Silva, escritor colombiano.