Una de las cuestiones más redundantes tras el atentado en Niza la pasada noche del 14 de julio cuando se celebraba el aniversario de la toma de la Bastilla en el famoso Paseo de los Ingleses, es la seguridad policial establecida para este día. 



Francia, que todavía se estaba recuperando de los atentados en París del pasado noviembre, esperaba un control de seguridad más efectivo, según han comentado varios ciudadanos franceses a medios de comunicación nacionales e internacionales puesto que, como ya se hizo público, el camión logró pasar los controles de seguridad e invadir la zona peatonal que había sido previamente cortada al tráfico por los policías.



Según el propio Hollande: “Las fuerzas de seguridad (...) habían tomado todas las medidas para que estos fuegos artificiales estuvieran, en la medida de lo posible, protegidos”.

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Pero esto no fue así y la población lo reivindica. 

La ciudad de Niza ya estaba advertida de la amenaza desde hace varios meses y los dispositivos de seguridad sí pudieron demostrar su eficacia durante el carnaval de febrero y los partidos de la Eurocopa, es más, el pasado mes de marzo se realizó un simulacro de atentado y se añadieron quince cámaras de vigilancia por kilómetro cuadrado en Niza. Pero 
quizás estas medidas de seguridad no fueron suficientes para impedir la entrada de un camión de 19 toneladas a una zona previamente cortada al tráfico y rodeada de controles de seguridad en sus entradas.

Lucy Poignant, portavoz del sindicato policial Unité SGP Police FO explicó al diario Le Monde que “el dispositivo de seguridad era suficiente y, de hecho, fue un agente quien neutralizó al atacante (…) pero la gente debe entender que es muy difícil impedir el paso de un camión en esas circunstancias [...] No hay ningún dispositivo de seguridad que pueda prevenir este tipo de ataques”.

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Pero estas declaraciones siguen sin convencer a la población, ya que no proporcionan una respuesta clara sobre la posibilidad que tuvo un camión de tales dimensiones de avanzar casi 2 kilómetros por una zona peatonal alegando que debía “entregar helados”. Con ese simple argumento, el terrorista consiguió que le permitieran el acceso en los controles de seguridad que limitaban la entrada al paseo. La policía no revisó si lo que se encontraba dentro del camión eran helados o finalmente, eran armas falsas y una granada sin utilizar. Además, el camión había estado aparcado cerca del paseo durante nueve horas antes del fatídico suceso, y durante ese tiempo, los policías no sospecharon de la ubicación del camión ni de lo que podía contener en su interior.

Varios testigos han detallado sorprendidos e indignados que la velocidad del camión no era tanta como para que no fuera posible detenerlo antes, así lo contaba un testigo español durante una llamada al programa matinal de Telecinco. También, El Mundo recogía las declaraciones de una señora francesa testigo de la masacre: "¡Si es que aquí no había seguridad! En los casinos, en las tiendas...

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¿por qué no pusieron seguridad aquí después de lo que pasó en París?”.

No cabe duda que la cuestión es bastante grave en función a los daños provocados ya que la posibilidad de evitar este suceso hubiera sido una revisión del camión antes de permitirle la entrada al paseo. Pero no solo eso, porque como hemos dicho antes, Niza estaba rodeada de cámaras, situadas y estructuradas para vigilar el movimiento de la ciudad y detectar actuaciones sospechosas, y si estas hubieran sido realmente revisadas con ese fin, la policía podía haber detectado que un camión de 19 toneladas había recorrido el Paseo de los Ingleses durante dos días seguidos antes de la fecha de la celebración francesa, dos días antes de la masacre.Ahora es el turno de la oposición política que aprovecha la situación para ganarle puntos a Hollande, pero la realidad no puede maquillarse y no cabe duda que hubo fallos importante por parte de las fuerzas de seguridad francesas. #Terrorismo #Estado Islámico #Accidentes