El 6 de diciembre de 2015, los venezolanos demostraron que añoran un cambio debido a la situación tan difícil que se vive en el país, algo que no nació de la noche a la mañana sino que se fue desarrollando desde hace 17 años para acá, cuando se dejaron de hacer políticas enfocadas al progreso del país y de sus #Ciudadanos.

Pero no sólo no se pensó en el desarrollo de las personas y el país sino que por el contrario se implementaron, por parte de los ciudadanos, malas costumbres que al no ser castigadas por las autoridades, se convirtieron en prácticas usuales y continuas las cuales, después de casi dos décadas, han convertido al país es algo parecido al lejano Oeste y del ¨sálvese quien pueda¨

Estas ¨malas costumbres¨ e irrespeto a las leyes se han venido dando a todo nivel, desde los Magistrados de la Sala Constitucional al no respetar las decisiones de otro Poder Legislativo, pasando por las personas que se colean en una cola para comprar alimentos, hasta los motorizados y chóferes de carros y autobuses que manejan en vía contraria o no respetan la luz roja del semáforo.

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Una práctica que ha proliferado es ver a la gente en las colas llamar a sus amigos y familiares para pedirles que vengan a comprar y meterse ¨delante¨ de aquellos que llegaron antes, quienes muchas veces se quedan sin adquirir los bienes, gracias a aquellos que se ¨adhirieron¨ a la fila después.

Otra práctica que se ha profundizado de manera incontrolable ha sido la libertad de los motorizados para recorrer las vías sin control alguno, llegando al descaro de reclamar, gritar y hasta patear a los carros que se atraviesan  en su camino, aun cuando el otro vaya por el lado correcto.

Los peatones no escapan de esta situación de caos e irrespeto, para ellos los semáforos tampoco tienen mucho significado: si un auto está a 2 o 3 metros, ellos corren antes de que llegue aunque el semáforo esté en verde para los chóferes.

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Uno de los peores casos de este caos generalizado son los chóferes de autobús, ellos se paran a recoger a sus pasajeros en medio de la calle si es preciso y así mismo los dejan bajar sin importar que puedan ser arrollados por los otros vehículos que circulan al lado o cerca de ellos.

Por todos estos motivos, de qué sirve de más tarde o temprano el Gobierno cambia, si los ciudadanos no toman conciencia de sus errores y se siguen comportando como salvajes, no habrá país que mejores ni crisis que se supere,

Caos

Tránsito #Venezuela #Accidentes