A finales de 2014 una chica de origen libanés empieza a rodar sus primeros vídeos pornográficos y pasados 3 meses ya era la actriz más famosa en los EEUU. Su nombre, Mia Khalifa, nació en el Líbano en 1993 pero con 10 años emigra con sus padres a EEUU donde estudió la carrera de historia del arte y se casó con un estadounidense.

Lo que rodeó este tremendo estrellato y la velocidad a la que lo alcanzó fue principalmente su origen, concretamente que fuera árabe y que no buscará el anonimato como otras compañeras de profesión de mismo origen.

Por lo que, recibió serias amenazas por su profesión tanto desde su país como desde el mundo árabe en general.

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Desde pequeños ataques como “¡No representas al Líbano!” o “Careces de dignidad” hasta cuando hizo un nuevo vídeo portando un hijab, donde ella dijo que era una escena satírica y que había películas en Hollywood que escribían mucho peor a los musulmanes. Con esto, los ataques hacia su persona se endurecieron, desde fotomontajes donde el Daesh la degollaba e incluso amenazas de muerte.

Mia Khalifa revolucionó el mundo árabe, no porque se dedicara el #Cine para adultos, sino porque fue capaz de hacer lo que quiso con su cuerpo más allá del estigma que esto pudiera suponer en el mundo árabe, decidió no permanecer en el anonimato y aceptar las críticas buenas y malas que le vinieron, aceptando unos y respondiendo a otras más ofensivas satíricamente.

Pero tras una entrevista para un medio de comunicación, a dicho que ha dejado de participar en películas porno y que ahora prefiere practicar deportes y mejorar su imagen.

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Sus palabras para el diario estadounidense fueron, “Desde que gané una plataforma de medios sociales, decidí de inmediato que quiero traer tanta atención a Maryland y DC y áreas del DMV como pueda” también dijo que estaba alejada del cine porno desde hace más de un año y que este oficio se debió a una etapa rebelde de su vida.

Al fin y al cabo, su paso por el cine porno ha sido efímero, no ha llegado ni a un año dedicándose a él, pero en este breve periodo ha conseguido numerosos logros. Uno de ellos fue situarse como número uno dentro de su profesión en apenas 3 meses. Y el otro, el más importante, consiguió levantar el velo a las mujeres árabes que se dedican a este tipo de cine, como también a los hombres que la criticaban con el Corán en la mano y su falo erecto en la otra, como ella respondía a un hater “Tu erección debe estar muy confundida”

Revolucionó el mundo árabe con su profesión y se enfrentó al fanatismo con sarcasmo, pero ante todo decidió libremente como quería vivir y cual seria su profesión, al igual que ahora al dejarla y dedicarse al deporte. #Estados Unidos #Libertad