Si ha existido alguna vez el Infierno en la Tierra, podría estar en este lugar: el viejo campo de exterminio nazi de #Auschwitz-Birkenau, un gigantesco complejo industrial concebido para asesinatos masivos durante el III Reich. El #Papa Francisco, que se encuentra en Polonia estos días con motivo de la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud, incluyó este siniestro lugar en su agenda de visitas.

Francisco recorrió Auschwitz solo y en silencio durante algo más de una hora, tiempo que aprovechó para reflexionar y rezar. Tras este largo paseo, saludó a las autoridades locales y estrechó la mano a un grupo de diez supervivientes del campo.

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A diferencia de otras ocasiones, el Papa esta vez ha sido parco en palabras y, visiblemente conmovido, simplemente se ha limitado a decir: "Señor, ten piedad de tu pueblo. Perdón por tanta crueldad".

El actual Sumo Pontífice, que ya había sido protagonista ayer por una caída junto al altar cuando se disponía a dar una misa en la localidad de Jasna Gora, es el tercer Papa que visita este campo de exterminio, después de Juan Pablo II en 1979 y Benedicto XVI en 2006.

Auschwitz, el complejo industrial de la muerte

Convertido en un símbolo del terror y la barbarie nazi y conservado como recuerdo de las víctimas y ejemplo de lo que no debe volver a suceder jamás, el campo de Auschwitz-Birkenau puede ser visitado actualmente por el público. No es una visita turística más en la región de Cracovia, sino una verdadera mirada al horror.

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Durante los casi cinco años que estuvo en funcionamiento (de mayo de 1940 a enero de 1945), en este campo perdieron la vida cerca de 1,1 millón de personas, la mayoría de ellos judíos, aunque entre las víctimas se cuentan también numerosos prisioneros políticos polacos, gitanos, homosexuales, prisioneros de guerra soviéticos y cerca de 1.200 republicanos españoles. La mayor parte de ellos fue a parar a las infames cámaras de gas, aunque muchos otros murieron a causa de enfermedades y de las inhumanas condiciones de vida a las que fueron sometidos.  

El complejo de la muerte de Auschwitz-Birkenau forma parte del Patrimonio de la Humnaidad de la Unesco desde el año 1979.