La locura yihadista parece haberse instalado en Europa y cada día hay que dar cuenta de un nuevo y brutal ataque terrorista.

Esta vez ha sido de nuevo en Francia, en la pequeña localidad de Saint Ettienne du Rovray, en Normandía. El ataque se ha saldado con la muerte de un cura católico de 84 años, degollado a manos de los atacantes, y la de los propios atacantes, que murieron por disparos de la policía. Otra de las víctimas, que sufrió también un intento de degüello, se debate en estos momentos entre la vida y la muerte.

El suceso se produjo a primera hora de la mañana, cuando los dos asaltantes entraron en la iglesia del pueblo armados con cuchillos y otras armas blancas reteniendo al párroco y cuatro personas más, dos monjas y dos fieles, que en ese momento estaban asistiendo a la misa.

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Una tercera monja logró escapar y avisar a las fuerzas de seguridad, que inmediatamente acudieron al lugar de los hechos y rodearon el edificio. La policía actuó con rapidez y eficacia, acabando con los dos terroristas, aunque no pudo evitar la muerte del cura y las graves heridas causadas a varios de los rehenes.

De nuevo, excesiva prudencia por parte de las autoridades

Además de la lógica avalancha de condenas, entre ellas las del propio Papa Francisco, llama la atención la excesiva prudencia por parte de las autoridades francesas a la hora de definir este nuevo ataque como "acto terrorista". Tanto los políticos franceses como los medios de comunicación del país galo están siendo de nuevo muy reacios en señalar las claras motivaciones religiosas y políticas de este atentado, por mucho que según fuentes policiales uno de los atacantes llevaba barba y se cubría la cabeza con una chachia, el típico gorro que usan algunos musulmanes.

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El portavoz francés de Interior sólo se ha atrevido a reconocer que se trataba de "una acción deliberada y probablemente preparada". Este exceso de prudencia se justificaría como una forma de evitar la alarma social, aunque habría que preguntarse hasta qué punto es lícito que las autoridades oculten a los ciudadanos informaciones que afectan directamente a su seguridad. 

En cualquier caso, estamos ante un nuevo "caso aislado" que se suma al aluvión de ataques salvajes e indiscriminados que personas de origen musulmán están cometiendo por toda Europa en las últimas semanas. Aunque estos días había sido Alemania el país que había sufrido en mayor medida el golpe del #Terrorismo islamista en todas sus variantes, es evidente que Francia sigue siendo el objetivo principal del terrorismo yihadista. Los terroristas buscarían una reacción violenta de la extrema derecha con la idea de provocar una guerra civil en Francia la cual, en opinión de muchos expertos, ya está en curso. #Estado Islámico