Donald Trump sigue acumulando enemigos en su propio partido, al cual lo tiene cada vez más dividido y en una especie de guerra civil, algo que su ego le impide ver, creyéndose cada vez más la encarnación de Dios en la Tierra, o lo que sea, en medio del circo felliniano que él mismo se ha montado en torno suyo.

George Frederick Will, que escribe en The Washington Post y colabora en Fox News, éste último un canal televisivo ultraconservador, considera que la llegada de Trump a la Casa Blanca, con un Congreso controlado por el Partido Republicano, “sería peor que la llegada de Hillary Clinton”.

Lo contó en el portal conservador PJ Media, y se incluye en un Movimiento llamado “Todo menos Trump”, que abandonó el GOP (Gran Viejo Partido, en inglés), descontento con el apoyo que el millonario está teniendo y que será sin duda el candidato republicano a la Presidencia.

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Se ha visto que la división en el partido por Trump es total, con pesos pesados del mismo como los dos ex Presidentes Bush descartando todo apoyo al candidato. Le consideran nefasto y que hará un daño irreparable a la ya maltrecha imagen de los republicanos, que desde la aparición del Tea Party son cada día más vistos por sus compatriotas que no sean de la América profunda como unos trogloditas.

Otro miembro del partido, Henry Paulson, que fue Secretario de Estado del Tesoro con Bush hijo, publicó un artículo en The Washington Post precisamente, “Elegir al país antes que al partido”, diciendo: “Yo no votaré por Trump. Votaré por Hillary Clinton, con la esperanza de que ella sepa reunir a los americanos para lo que sea necesario para reforzar nuestra Economía, nuestro desarrollo y nuestro lugar en el mundo”.

Will sabe que Trump tiene dificultades para conseguir donaciones para su campaña electoral, incluso entre los votantes de su partido.

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Y ello, Will lo suplica: “No den dinero a Trump, salven a su partido”, sabiendo que cada vez más gente lo ve como el caballo de Atila.

Otros pesos pesados del partido, incluso algunos a los que Trump no cae nada simpático, le apoyarán por lealtad a quien es de él, como Paul Ryan, pero nunca se había visto tan poca unanimidad en el apoyo al candidato definitivo, cuando Ronald Reagan sí había gozado del apoyo absoluto al ser candidato a Presidente y durante sus dos mandatos en la Casa Blanca. Lo que hace pensar qué pensaría él si viviera y viera a quien podría ser su sucesor. Por que durante las primarias intentaron derrotarlo a través de los otros candidatos, como Ted Cruz, que fue fácilmente derrotado por el millonario. Y sobre los apoyos por sexos entre los americanos, las mujeres votarán en masa por la Clinton, y los hombres por Trump. #Estados Unidos #Elecciones