Unos hombres armados irrumpieron en la cafetería Holey Artisan Bakery café en Dhaka a última hora del viernes. Las tropas consiguieron entrar casi 12 horas más tarde. Uno de los atacantes fue detenido y otros seis murieron durante el enfrentamiento según ha explicado un portavoz del gobierno.

El ataque ha sido reivindicado por el Estado Islámico. El primer ministro italiano, Matteo Renzi, ha confirmado que hay italianos entre las víctimas. En ese momento también presentó sus condolencias a todas las familias de las víctimas y además dijo que los valores que tenían son más fuertes que el odio y el terror que puedan causar.

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La agencia de noticias italiana ha dicho que hasta diez italianos podrían estar desaparecidos. Aunque el ejército ha informado de que las 20 personas fallecidas eran extranjeras, hay informes que están por confirmar de que hay al menos un ciudadano de Bangladesh entre los fallecidos.

Los periódicos han explicado que los hombres iban armados y torturaban a cualquier persona que no era capaz de recitar el Corán. Sumon Reza, el supervisor del café, estaba allí cuando comenzó el ataque pero consiguió huir y salvar su vida.

“Todo el edificio empezó a temblar cuando se pusieron en marcha los explosivos”, explicaba  Sumon. Consiguió huir subiendo a la azotea y saltando al edificio contiguo. Un vecino cercano a la cafetería dijo que empezó todo a las ocho. Afirmó que se escuchaban todos los ruidos de los disparos y que era como si ellos estuviesen en medio de todo eso.

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El gobierno había aumentado la seguridad en la zona después de que una cooperante italiana muriera allí atacada por supuestos militantes el año pasado. Para viajar a través de Gulshan se necesita pasar por un control de seguridad, pero este ataque ha demostrado que ni con ese control está totalmente segura la zona.

Durante los últimos tres años han muerto más de 40 personas en Bangladesh en manos de presuntos islamistas. Todos esos ataques fueron diferentes a este último ya que se dirigían a personas concretas, escritores, miembros de minorías religiosas, académicos, activistas… El ataque en la cafetería ha sido a una escala diferente, parece que haya sido planificado y bien coordinado.

Ocho o nueve hombres armados interrumpieron en la cafetería la noche del viernes y empezaron a abrir fuego. Los informes dicen que hay testigos que afirman que escucharon a los militantes decir “Allahu Akbar” cuando entraron en la cafetería. Dos policías fallecieron debido al intercambio de disparos y unos 30 resultaron heridos. #Terrorismo