Después del juego de palabras que divulgaron los ciudadanos, Aleksadr Lukashenko tomó una de las decisiones más drásticas y desfavorecedoras.  Desnudar al pueblo ha sido su respuesta. El pasado 23 de junio, tuvo lugar el acontecimiento conocido como ‘’discurso sobre la innovación y las nuevas tecnologías’’ en la localidad de Bielorrusia. Aunque, todo parece ser un malentendido.

Lo que es el dictador para muchos, (presidente su título real), ha pedido a sus ciudadanos lo siguiente: ‘’Lo que debemos hacer a partir de ahora es desnudarnos y ponernos a trabajar’’. En apariencia piensan que su petición quería decir ‘’desarrollarnos’’ y no ‘’desnudarnos’’ debido a la similitud en la pronunciación de ambas palabras.

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Desde ese comunicado, las redes sociales se vieron repletas de trabajadores cumpliendo sus horarios laborales desnudos. Tanto los que trabajan en una obra como los que están en sus oficinas. Así se mostraron, desnudos tras el ‘’supuesto mandato de su presidente’’.

Campaña que se hizo pronunciar de la manera más viral. Pues, fue justo al día siguiente, el 24 de junio, cuando subían todas las fotografías acompañadas del hashtag #getnakedandwork (o en ruso que escribe así: #‎раздеватьсяиработать)

Con esta interpretación hacia el discurso del que es conocido como el ‘’último dictador de la #Unión Europea’’ la pretensión era formular una burla hacia el #Gobierno de Lukashenko.

Aleksandr Gigórevich Lukashenko, fue nombrado presidente cuando tenía tan sólo 39 años de edad. Estas elecciones son las últimas que se hacían democráticamente en la historia de Bielorrusia. Cuentan que la gran mayoría de las elecciones, Lukashenko, las ganó de una forma fraudulenta notoria.

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Mientras tanto, la Unión Europea no se mantiene tan al margen y conserva sus anotaciones al respecto de estas revelaciones. Ya en febrero un total de 28 ministros Exteriores europeos, habían hecho un acuerdo que tomaría una seria modificación que expulsaría de forma permanente al menos a 160 ciudadanos de Bielorrusia, entre los que se incluía por supuesto a Lukashenko, junto a otras tres compañías del país que están entre las más sancionadas.