Los movimientos de derecha y ultraderecha, se reactivan tras el referéndum británico, aprobando la desconexión de la #Unión Europea. La política de #Inmigración de la Unión, le da argumento a la derecha xenófoba, para lograr adherentes . A pesar de las declaraciones, con enunciados que declaman preocupación por la #Crisis económica y el desempleo, la UE no produce soluciones.

En la reunión trilateral en Berlín, durante esta semana, Ángela Merkel habló de la desocupación como uno de los tres pilares en los que la comunidad europea deberá poner sus mayores esfuerzos. El primer ministro italiano, Matteo Renzi, se mostró preocupado por la falta de empleo joven.

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El otro importante pilar al que se refirió Merkel es la crisis migratoria, pero la política de inmigración que propugna la canciller alemana le ha estallado en las manos, durante las últimas elecciones regionales, cuando la ultraderecha, consiguió un notable resultado. Las respuestas de la Unión Europea para los problemas de la ciudadanía, les dan a los ultras su mayor sustento. Ya no se habla de raza superior, sino del ataque que el islam haría, a la cultura, la religión y las costumbres europeas. Nigel Farage, del Partido Independencia de Reino Unido, durante su campaña a favor del brexit, agitó las banderas del control de las “propias fronteras”, en un claro discurso contra los inmigrantes. Justamente se ve la separación de la Unión como una recuperación de la nacionalidad. La permanencia licua las diferencias.

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Europa ha adjetivado a la derecha del Continente como, "populismo" de derecha, si bien es una forma de nominar, cabe señalar, que los populismos son de izquierda y son además los que han sido reemplazados como respuesta y nucleamiento contra las políticas de ajuste que ahogan a los europeos. Según el psicoanalista Jorge Alemán: "No hay un populismo de derecha, simplemente es la ultraderecha de siempre". La que seduce a muchos europeos, ante la inoperancia o el aplastamiento mediático de la izquierda, "que se ha dormido en los laureles". El equilibrio se ha roto. ¿Europa camina inadvertidamente, hacia el advenimiento de un fascismo renovado?

Los británicos pusieron los resultados a la vista. A ellos mismos, el resultado les asusta. La fuga de la UE debería meditarse, la desconexión no parece resolverse en un futuro próspero para el Reino Unido. Cameron en su último viaje a Bruselas, encontró a una Europa tensa y apremiante, a la que endilgó la culpa por los 17 millones de afirmaciones al brexit. El Primer ministro británico acusa a la política de inmigración europea, dándole tela a sus adversarios, ¡que de eso se han alimentado Cameron!

Los británicos sucumbieron ante las imágenes catastróficas que la ultraderecha, proyectó en la campaña por el brexit. La Unión Europea parece haber decidido un “escarmiento”, que “ilumine” a otros aspirantes a la desconexión. Juncker lo ha dicho, “fuera es fuera”. La Unión Europea será para los europeos, sin beneficio gratuito para los que den el portazo.