Como muchos recordaremos, en Colombia, hace ya algunos años Ingrid Betancourt pasó seis años y cuatro meses secuestrada por la guerrilla de las FARC, y ante la noticia que hoy se ha generado en relación a la firma del cese al fuego, lo ha visto con cierto optimismo. Consciente está que la lucha a dejada a mucha gente lastimada en todos los órdenes, de hecho si no es porque ella recuperó su libertad tras un espectacular operativo militar en 2008, no logra imaginarse cuál sería su situación actualmente.

Al igual que muchos internacionalistas, está consciente de que lo que viene es más difícil de negociar pues es un poco complejo pensar, por ejemplo, que las FARC podrían desaparecer, al final e independientemente de su metodología, son un ente político del país.

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Por lo pronto, todos deben de celebrar, dice ella, que cese el fuego bilateral y definitivo y para abandonar las armas, y al mismo tiempo, se debe de estar al pendiente del posible desenlace final que, vaticina será un poco lento. Y es que resulta en verdad un poco intrigante que se den en estos tiempos las negociaciones que despierta una serie de teorías sobre el futuro de las FARC, algunos por ejemplo, señalan que probablemente el grupo guerrillero se encuentre en una etapa de desgaste moral político.

En lo que ella respecta y después de vivir una de las etapas de su vida que fuera impensable, y ante la pregunta recurrente que le hacen respecto a si ha perdonado al grupo guerrillero normalmente afirma: “fui capaz de perdonarlos en términos abstractos”, pues resulta complicado asimilar, aun cuando ha pasado mucho tiempo, el actuar de este tipo de grupos delictivos.

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Lo que finalmente ella desea es que se acabe lo que por tanto tiempo y en una manera tan violenta se ha desatado la lucha entre dicho grupo guerrillero y el estado de Colombia. Considera que es muy difícil medir el impacto que ha tenido esta situación en la vida cotidiana de los colombianos que, se debe de estar consciente de ello, será difícil de resarcir, de ello no debe quedar duda. Por ello, el gobierno tiene un compromiso histórico con este tipo de negociaciones que no deben encausarse en triunfalismos coyunturales y de tinte político. #Crisis #Terrorismo #Derechos Humanos