Los medios, al contrario que lo que sostienen los entusiastas del Brexit, muestran una Gran Bretaña desconcertada, como si la hubieran marginado de todo, o como aquel insecto de La Metamorfosis de Kafka. Tampoco se puede decir que los que parecían creer que su país volvería en cinco segundos a ser el paraíso terrenal que creían que fue en algún tiempo, muestren su entusiasmo con aquellas sonrisas radiantes de anuncio de pasta de dientes.

Los jubilados no saben qué pasará con sus pensiones, los jóvenes creen que en su país no saldrán adelante. Incluso ayer, en La Sexta Noche, el corresponsal en España de The Guardian bromeaba con que, desde ahora, cuando su país negocie algo con China, los chinos preguntarán de qué país son, y al saber que son británicos, dirán: “Ah, ese país de 65 millones de habitantes”, como si fueran Bangla Desh o la República Centroafricana, es decir, insignificantes, como el insecto aludido de Kafka, con el respeto a esos dos países, que han sido más dignos.

Anuncios
Anuncios

Según El Periódico de Catalunya, que describe Londres casi como recién salida del terremoto del Japón de 2011, con Fukushima incluido, con el Gobierno Cameron paralizado, la libra esterlina caída fuertemente en su valor e incluso con el miedo a que las vacaciones y la gasolina sean más caras desde ahora. Sobre todo para los británicos que visitan otros países en sus vacaciones, como España. Y los jubilados ingleses, antes aludidos, que residen en el Sur de España, tampoco saben si saldrán perdiendo, dependiendo de donde coticen.

Eso sí, Londres ciudad, o la City, votó mayoritariamente Remain, lo que la convierte en una isla, casi literalmente, en medio del resto de Inglaterra donde arrasó el Brexit (como en el condado de Sunderland) o el Remain ganó con poca mayoría (como en Newcastle). Muchos bromean con convertir la ciudad en una “república independiente” y que Sadiq Khan, el alcalde de Londres, se convierta en su Presidente.

Anuncios

Los jóvenes estudiantes británicos, con voto mayoritario al Remain, no saben si podrán estudiar en el extranjero sin problemas, pues las Becas Erasmus, que vimos como argumento de películas como la francesa Una casa de locos, con estudiantes de varios países juntos en Barcelona, si sale el país de la UE, desaparecen para ellos. Un arquitecto dice, triste: “No quiero vivir en esta isla. No quiero vivir en Little Britain” (título de una popular teleserie británica donde se parodiaba la mentalidad cerrada de la Inglaterra profunda).

La oposición laborista tampoco está muy bien después del jueves, con su líder en entredicho y varias dimisiones. Los líderes del Brexit no han dicho nada más después del jueves, quizá por que los efectos inmediatos no son los esperados, y las negociaciones para salir de la UE serán lentas y complicadas, pues los países fundadores han dicho que se vaya ya, pero sin darles todo lo que acabarán pidiendo.

También se ha dicho que los futbolistas no británicos que juegan en la Premier League tendrían que irse muchos de ellos, o que los británicos que juegan en otros países comunitarios, como el madridista Christian Bale, desde ahora ocuparían plaza de extranjero, que en la Liga española no son muchos por equipo.

Anuncios

#Unión Europea #Referéndum