Zeenat Rafiq, una joven pakistaní de 18 años, fue quemada viva en su casa y por su propia madre y hermano. La joven huyó para casarse  con un hombre que su familia nunca aceptó y pasado un mes, ella decidió regresar a su hogar con la intención de propiciar una reconciliación con sus familiares. Pero, para su sorpresa; se encontró con su madre y hermano dispuestos a cometer lo que llaman en Pakistán  un "crimen de honor". La madre, Parveen Bibi; ató a su hija a la cama con la ayuda de su otro hijo, y luego procedieron a rociarle gasolina y prenderle fuego. La joven fue ejecutada por su propia familia. La madre se entregó a las autoridades y no expresó arrepentimiento alguno.

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Declaró haber matado a su hija por desobedecer el mandato de sus padres y haberse casado con un hombre distinto al que se le había asignado para ella. El hermano de la victima, Ahmer Rafique; decidió huir y aún nadie sabe de su paradero.

Estos "crímenes de honor" son frecuentes en Pakistán, donde la creencia del Islam  reina entre sus habitante, propiciando la muerte de aquellos que vayan en contra de la leyes o se declaren en rebelión a sus padres.  

En la sociedad pakistaní, la mujer que se va a casar no escoge a su esposo, son los padres de la joven quienes se encargan de decidir quién se va a casar con su hija, y ella tiene que aceptarlo sin disgusto. Las jóvenes son utilizadas como un objeto de propiedad y forzadas a casarse con una persona que no quieren, sin que su opinión o sentimiento estén involucrados.

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 El director del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés), Anthony Lake; en conferencia, se pronunció ante el tema: “Las niñas no son propiedad de nadie, tienen derecho a elegir su destino. Cuando lo hacen se beneficia todo el mundo”, haciendo referencia a las jóvenes y niñas aún menores de 15 años, que son obligadas a contraer matrimonio sin su aprobación.

El extremismo de las religiones está causando un quiebre de los #Derechos Humanos, así como también guerra y muertes despiadadas nunca antes vista.   #Gobierno #Violencia de género